A la conquista del Matterhorn, “Monte Cervino”

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La experiencia en e l Matterhorn

Ascender el Matterhorn era una experienca que llevaba mucho tiempo queriendo considerando que son unas montañas emblemáticas, pero por una cosa o por otra, pasaron varios años sin encontrar ni el momento ni las personas con las que hacerlo hasta que llegó el 30 de Octubre de 2016.

Preparativos del viaje

Creamos un grupo de 9 personas montañeras para preparar el proyecto, pero pocos querían subir esta peligrosa montaña, por lo que decidimos emprender otro proyecto en el que subiríamos montañas más asequibles y como colofón final, aquellos más arriesgados subiríamos el Matterhorn, más conocido como “Monte Cervino”. Nombre que se le da desde su vertiente Italiana debido al pueblo más cercano que se llama Cervinia.

Por H o por B, finalmente tan solo 2 de los 9, mi amigo rumano Mihai Boteanu y yo, continuamos con el proyecto final de ascensión al Matterhorn, por lo que decidimos dejar a un lado las demás ascensiones y centrarnos en esta.

Nuestro viaje iba a consistir en visitar el pueblo de Zermatt, aclimatarnos subiendo el Breithorn y posteriormente conquistar el Matterhorn.

Compramos los billetes de avión con destino a Suiza y desde allí cogimos el tren que nos llevaría al precioso pueblo de Zermatt, a los pies de la majestuosa montaña. Una vez en allí nos instalamos en un camping de la zona y dimos una vuelta por la ciudad para deleitarnos con su belleza.

Montaña Matterhorn

Aclimatación con el Breithorn

Al día siguiente, una vez descansados, empezamos con la aclimatación en una de las montañas de más de 4000 metros más asequibles de la zona, el Breithorn. Con sus 4160 metros de altitud, sencillo técnicamente, pero que requiere conocimiento de técnicas de travesía por glaciar, ascensión en nieve y de autorrescate. Subimos en la telecabina del Klein Matterhorn y echamos a andar hasta su cima.

Montaña Matterhorn

Una vez en la cima nos deleitamos por un momento con sus vistas. Se puede ver el Monte Rosa y el Cervino. Nos decidimos a bajar para atravesar el glaciar y dirigirnos al refugio de Bivacco Rossi-Volante a 3700 metros de altitud ya en los Alpes Italianos, en el que pasaremos la noche y donde conoceremos a una pareja de Alicante muy maja.

Una vez en el refugio, nos hidratamos, comimos caliente y derretimos hielo para tener agua de sobra para la vuelta. Después de echarnos unas buenas risas, nos fuimos a dormir para así poder estar frescos al día siguiente.

La vuelta fue sencilla, en unas horas estuvimos de vuelta en Zermatt, frescos y aclimatados, y lo más importante, cargados de energía para la ascensión al Matterhorn.

Llegó el día del Matterhorn

Montaña Matterhorn

La ascensión la afrontamos sin guía y sin refugios guardados. Un dato relevante es que el 90% de las personas que ascienden esta montaña, lo hacen acompañado de guía, algo importante si no tienes los conocimientos técnicos y el entrenamiento necesario para ello.

El teleférico que te deja más próximo a la arista está inhabilitado, por lo que tuvimos que ir hasta la estación de Trockener y de ahí hacer un precioso trekking que nos llevaba hasta la arista Hörnli.

Montaña Matterhorn

Una vez en la arista nos dirigimos hacia el refugio con el mismo nombre que la arista. Por la fecha, estaba cerrado. Nuestra intención de dormir era haciendo un vivac en los alrededores. Pero nos encontramos con un bombero y su acompañante que también iban a subir al día siguiente, los cuales sabían de la existencia de una habitación de emergencia que estaba abierta siempre que el refugio estuviera cerrado, permitiéndonos dormir en un colchón y bajo techo. 

Todo un lujo cuando llevas días durmiendo en una esterilla en la tienda de campaña, en el aeropuerto, en la estación de tren o en los vagones de estos. Y lo que es mejor, gratis.

Nos despertamos pronto, sobre las 5:00 am, y sobre las 6:00 am ya estábamos subiendo. Recomiendo salir antes, pero hicimos caso a la pareja con la que coincidimos ya que uno de ellos ya había subido años atrás. La ascensión en sí se puede ver en este video.

La experiencia de subida fue muy buena. En la primera parte hay que tener cuidado de no perderse ya que el camino no es muy claro y al estar un poco oscuro puedes entretenerte más de lo necesario, pero una vez que se llega a la arista, el camino es muy claro.

Montaña Matterhorn

Durante toda la ascensión, la exposición es bastante alta y la calidad de la roca mala por lo que es importante llevar mucho cuidado e ir bien equipados. El trazado es espectacular y las vistas un lujo hasta para los ojos más exigentes.

Montaña Matterhorn

La ascensión hasta llegar al refugio de emergencia, Solvay Hut, el cual se encuentra al pie de un abismo a 4000m de altitud, la hacemos juntos las únicas 4 personas que nos encontrábamos allí.  

Pero una vez que llegamos a este refugio, el bombero y su acompañante deciden darse la vuelta por considerar que van demasiado justos de tiempo. Nosotros en cambio decidimos continuar con el ataque a cumbre ya que nos encontrábamos en perfectas condiciones y con muchas ganas.

Montaña Matterhorn

Atravesamos la zona de las maromas, la cuesta final y llegamos a la cima un poco tarde. Nos hacemos las habituales fotos y nos echamos unas buenas risas sacando banderas, grabando dedicatorias, etc. 

La verdad es que en la cumbre nada más llegar tuvimos suerte de encontrarnos la zona despejada, pero al poco comenzó a meterse la nube característica pegada a la cima del Cervino, la cual le da un toque aún más misterioso del que por si tiene.

Montaña Matterhorn

Bajamos escopetados de rapel en rapel ya que se nos hacía tarde y según llegamos al refugio Solvay decidimos pasar noche allí por lo que pudiese pasar en la bajada. Aprovechamos para descansar, hacer un montón de agua derritiendo el hielo de la zona y añadiendo sales, comer algo caliente e hidratarnos a tope. Luego cerramos la ventana y la puerta y nos echamos a dormir.

Al día siguiente con las primeras luces decidimos continuar con la bajada, siguiendo la técnica de enlazar un rapel con otro. Había algunas reuniones un poco precarias, por lo que es importante que uno compruebe bien su estado antes de rapelar sobre ellas. Esto hace que nos desorientemos en varios puntos del camino, tengamos que parar y volver a centrarnos en varias ocasiones.

He de decir que hay que tener mucho cuidado en la bajada, sobre todo en la parte final ya que hay muchos rápeles montados y cada uno te lleva a diferentes lugares de los que algunos no tienen escape fácil.

Finalmente llegamos a los pies de la mítica montaña bastante pronto, con el objetivo cumplido y con un gran sabor de boca por lo bien que salió todo

Montaña Matterhorn

Como teníamos tiempo de sobra, por el tema de la luz, y energía para gastar, decidimos hacernos el precioso trekking que lleva hasta el mismo pueblo de Zermatt.   Montaña Matterhorn


Una vez allí hacemos una parada para visitar el cementerio de alpinistas, a presentar todo nuestro respeto y admiración que se merecen todos esos valientes que persiguieron su sueño y que trágicamente no lo consiguieron. Esta pequeña aportación para que su memoria continúe entre nosotros.

Montaña Matterhorn


Los siguientes días nos los pasamos disfrutando de las montañas menores de la zona, andando en bici, paseando... ya que el sitio te invita a vivir la montaña en todo su esplendor.

Muchas gracias por leer el artículo. Espero que te haya gustado. 

Recuerda equiparte adecuadamente para ir a la montaña. Visita nuestro Catálogo de Montaña.


Guillermo Bouzón 

Apasionado del Trekking 

Decathlon Telde

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