Diversión: Lo más importante en el baloncesto base

Comentarios 0 43 3/5
FacebookTwitterEmail

La importancia de inculcar la diversión a través del deporte

¿Os habéis parado alguna vez a pensar que se le pasa por la cabeza a un niño de 8 años que empieza a vivir una experiencia tan significativa para su desarrollo vital, como es la de iniciarse en un deporte? ¿Somos del todo conscientes de la importancia de inculcar la diversión a través del deporte en edades tempranas?

Son dos preguntas sencillas, ¿verdad? Entonces… ¿Por qué a veces lo complicamos tanto?

Existen diversos estudios que analizan el nacimiento y el desarrollo del deporte y el juego,  que nos desvelan que, como nosotros sin haberlos leído podemos intuir, que el juego y la capacidad de desarrollar nuestra diversión y otras emociones y sentimientos a través de él, es inherente al ser humano, es decir, lo llevamos dentro. Todos y cada uno de nosotros, sin excepción. Unos lo experimentamos y desarrollamos más y otros menos, pero lo tenemos.

Sabiendo esto, es espectacular como, prácticamente un bebé ya dentro de su madre, juega con su propio cordón umbilical. O como otro bebé que ya empieza a dar sus primeros pasos, se inventa un balón improvisado con una bola de papel, y simula algo muy parecido a jugar a baloncesto, pero adaptado a su etapa psico-motriz de ese momento.

Con esto intento transmitiros la importancia de dar mucho valor a la DIVERSIÓN y PASIÓN innata de nuestros pequeños, cuando se están iniciando en el baloncesto, una etapa que conocemos como baloncesto de base. Esta etapa y su desarrollo será de vital importancia en la consecución de la vida deportiva ligada al baloncesto de los más pequeños, en la cual todo su entorno cobra un papel muy importante para ayudarles a obtener experiencias únicas que le hagan sentirse bien y disfrute de la práctica.

Diversión y Baloncesto

Es por ello que existen una serie de aspectos importantes que muchos entrenadores, como yo, hemos puesto en práctica para conseguir no solo que nuestros niños aprendan una serie de conceptos o partes técnicas del baloncesto, que también, sino que les ayudamos a vivir una serie de sensaciones que les forjarán desde muchos ámbitos de su vida, y que le ayudarán en sus relaciones interpersonales del futuro, en su yo más emocional y en el racional… en todo.

  • Comunicación y sentido

    Es importante que dentro del desarrollo de las diferentes actividades, adaptemos nuestra comunicación a cada mini-jugador. No todos somos iguales, y el mundo interior de un niño va más allá incluso que el nuestro. Siempre tenemos que explicarles adaptadamente las cosas, y sobretodo, ayudarles a entender el por qué. De manera progresiva, les iremos guiando a que, con el paso del tiempo, sean ellos los que sean capaces de identificar el sentido de las circunstancias que vive.

  • Diversión por encima de resultados finales

    El baloncesto base solo es el inicio de un recorrido que será más o menos largo por muchos factores condicionantes de la vida de los niños, que muchas veces y por desgracia no dependen 100% de su elección, es por esto que tanto entrenadores como padres como familiares y amigos debemos buscar la parte lúdica y divertida de cada momento (sin dejar a un lado la exigencia y el cumplimiento de los valores básicos tales como el respeto, la convivencia, el compañerismo…). De esta manera, el baloncesto base será para el niño un centro de experiencias únicas que le marcarán en positivo y le darán ganas de seguir aprendiendo dentro del contexto del deporte.

  • No siempre se gana en resultado, sin embargo siempre se gana en momentos y emociones

    El niño tiene que disfrutar, tiene que vivir cada sentimiento, tanto de emoción o euforia como de tristeza o culpa, e ir aprendiendo a gestionar estos sentimientos, de manera guiada y con nuestra aportación, dándoles ese sentido del que hablábamos anteriormente. De este modo, ante una situación adversa deportiva, el niño lo verá cada vez más como una oportunidad de superación y reto, y cada vez será más autónomo y cooperativo con su equipo para ser capaz de superarlo.

  • El camino es la meta: esa es su mejor victoria

Si nos paramos a reflexionar sobre estos básicos, todos los tenemos prácticamente claros, ahora solo tenemos que ponerlos en práctica, haciendo mucho uso de la escucha a nuestros pequeños, de comprenderles y guiarles, de ayudarles en esa parte de diversión que a veces desvirtuamos por el contexto competitivo que la sociedad a veces le da al deporte.

La etapa de competición acaba llegando, claro que sí, pero me da pena pensar en todos los niños que se han perdido momentos excepcionales, como un viaje con su equipo a otra ciudad diferente a la suya, un intersector, un campeonato de España, o un torneo de verano, por malos comentarios tales como: “vaya paquete hoy…”. Nuestra comunicación siempre tiene que estar basada en el refuerzo positivo, y marcar una exigencia siempre dentro de este refuerzo.

La base del baloncesto es claramente la diversión, y esto será el motor que dará alas a nuestros mini-jugadores para que se conviertan ya no solo en nuestro futuro en el baloncesto del país, sino también en personas. Porque no olvidemos, que lo primero de todo y pase lo que pase, eso es lo que son, y al final las vivencias y experiencias que adquiera a través del baloncesto, le ayudarán en todos los casos sin excepción, en convertirse en las grandes personas que serán mañana.

Piénsalo… ¿Nos divertimos con ellos?

¡Gracias por leer mi artículo! Si quieres más información sobre productos relacionados con el Baloncesto puedes dejar un comentario en la entrada o consultar nuestro Catálogo de Baloncesto. 

Arrate Herrezuelo 

Apasionada del Baloncesto 

Decathlon Vícar

: