La clave del verano

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Aprovechamos el verano para disfrutar del baloncesto desde otras perspectivas, sin presión, sin competición  y dejando salir de nosotros todo nuestro desparpajo como jugador.

Y es que hoy en día, gracias a los campus veraniegos que se ofrecen por toda España y extranjero, se trabaja la técnica individual de forma exhaustiva, incidiendo hasta el último detalle que es lo que marca la diferencia entre una buena decisión o correcta ejecución. 

La clave de todo es el uno contra uno, y para llegar a él, antes hay que trabajar el uno contra cero, aprender a jugar sin balón, realizando diferentes tipo de paradas  y arrancadas en uno o dos tiempos, incrementando el ritmo y la velocidad para después añadir el balón y un defensor.

Ya con el defensor delante, buscar de forma natural la mejor manera de sorprender y  ganar la posición, superar al contrario y en definitiva, tener la mejor situación para meter canasta.

Repeticiones de ejercicios de bote y  manejo de balón para mejorar nuestra mano débil, por ejemplo, ponerse guantes de plástico en las manos para que la sensibilidad sea casi nula a la hora de botar, y tras unos minutos nos los quitamos y la sensación de acariciar el balón pasará a ser casi efecto ventosa, parece que se nos queda pegado.

Crossover baloncesto verano

Es el momento también de enseñar de todo a todos, y no ponerse límites por la altura o posición habitual de juego, todos los jugadores deben aprender a postear, dominar los pivotes y sobre todo leer la defensa y en función de los movimientos de la defensa, realizar una buena finalización. La clave está en repetir y repetir hasta la saciedad cada movimiento para interiorizarlo y que salga de manera innata, porque ya está controlado.

Gracias a todo este trabajo de técnica individual, ganaremos en autonomía como jugadores, y como Rafa Peyró señaló en un Clinic que se celebró en nuestra zona local:

“Dominar bien los fundamentos, la parte mecánica y la toma de decisiones; recibir el balón en sitios donde pueda jugar, visión del espacio para controlar a mis compañeros y a los defensores, y no botar por botar, sino para avanzar a canasta. A partir de eso, es fácil empezar a jugar “

El trabajo individual de los fundamentos se verá reforzado con los tres contra tres, cinco contra cinco y las conocidas por todos como “pachangas veraniegas”. A primera o última hora del día, cuando baja el calor, cualquier sitio es bueno para realizar unos tiros, jugar al famoso “21” o al  "K.O".

Y si no hay canasta cerca, gracias a la alternativa propuesta por Kipsta, podemos colocar la The Hoop en cualquier lugar.


Contenido elaborado junto a apasionados del baloncesto de Decathlon. 

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