El trabajo propioceptivo para prevenir lesiones en Baloncesto.

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La temporada en baloncesto en las diferentes ligas es larga y tediosa. Una buena planificación resulta vital para poder disfrutar de toda la competición en las mejores condiciones físicas posibles, aspecto que, además, interviene en la parte mental de nuestros jugadores (un jugador que se encuentra bien físicamente, gana en fuerza mental y viceversa).

Dentro de dicha planificación anual, trimestral, semanal y diaria, es importante que tengamos en cuenta la importancia del trabajo propioceptivo para contribuir a la prevención de lesiones.

Como ya es bien sabido, las lesiones más habituales en baloncesto suelen ser vinculadas a las articulaciones de tobillo y rodilla, por lo general, por el fuerte contenido de saltos, desplazamientos laterales y golpes fortuitos en las acciones que suelen transcurrirse en entrenamientos y partidos. Por norma, cuando un jugador sufre una fuerte contusión, resulta fruto del azar, lo cual es difícil prevenir, mientras que son torceduras o malas posiciones posturales de rodilla, un buen trabajo preventivo puedo contribuir en evitar una lesión grave. 

En cualquiera de todos los casos anteriores comentados, el buen trabajo previo y constante contribuye a evitar desastres que nos pueden hacer abandonar las pistas durante una temporada.

trabajo propioceptivo en baloncesto

¿Para qué sirve el trabajo propioceptivo?

El trabajo propioceptivo ayuda a nuestro organismo a conocer la situación de nuestros músculos de manera sensorial, nos ayuda a regular la dirección y el rango de mocimientos, y sobretodo permite reacciones y respuestas automáticas de nuestro organismo. Esto quiere decir que si ayudamos a nuestras articulaciones, tendones, y músculos ante situaciones adversas y el sobresfuerzo, podremos evitar muchas lesiones.

Podemos trabajar la propiocepción de muchas maneras posibles, por ejemplo, antes del entrenamiento de la siguiente manera (siempre de menor a mayor complejidad):

  • Descalzos, sobre el suelo firme, mantener el equilibrio durante 30 segundos con cada pierna, cuatro veces con cada pie, aguantando en apoyo monopodal (un solo pie). Es importante mantener la concentración en el ejercicio. Añadiremos 15” de descanso entre serie y serie.
  • Mismo ejercicio añadiendo complejidad, por ejemplo, ojos cerrados.
  • Nos podemos ayudar con la tabla de equilibrio, mismo timing y repeticiones, añadiendo ojos abiertos y cerrados.
  • Por parejas, en apoyo monopodal, un balón, pase de pecho a 5 metros a diferentes puntos sin perder el equilibrio. El apoyo puede ser tanto en suelo como en tabla de equilibrio.
  • Por parejas, apoyo monopodal, uno ojos abiertos manteniendo la posición, el otro jugador le dará pequeños toques para desestabilizarlo. 4x30” con cada pierna. El apoyo puede ser tanto en suelo como en tabla de equilibrio.
  • Repetimos ojos cerrados.
  • A medida que cogemos destreza con los ejercicios, podemos hacer otros nuevos añadiendo más dinamismo para el trabajo de cardio.

trabajo propioceptivo en baloncesto


Esta pila de ejercicios se corresponderían a aquellos a añadir en la parte previa del entreno, en el calentamiento, lo que nos ayudará a meter a nuestros jugadores en el entreno, además de trabajar la prevención de lesiones por un lado, y la importancia de ser constantes en este trabajo propioceptivo para conseguir su efectividad. (Se podrían llevar a cabo al final, ya sabéis, cada maestrillo…).

Otro material que nos puede ayudar a trabajarlo sería la escalera de coordinación. En baloncesto, además, tener un juego de pies rápido, una capacidad de anticipación y reacción sobresaliente nos ayuda a tener ventaja sobre nuestros rivales, tanto en ataque como en defensa, además de con ella, trabajar nuestra estabilidad y sensibilidad articular.



Este tipo de trabajo también podemos meterlo en la parte previa del entreno, algunos ejemplos serían los siguientes:

  • Es importante que antes de comenzar, hagamos ejercicios simples de familiarización, buscamos la regularidad y no la frustración por exceso de complejidad de los ejercicios. Con lo cual, en un principio no marcaremos pautas de velocidad, con descansos amplios, y un calentamiento anterior para que nuestros músculos estén preparados.
  • 3x patacoja, con un pie. Volvemos trotando a la fila. Cambiamos de pie.
  • 3x salto abriendo los pies para caer fuera de la escalera, salto a pies juntos dentro de la escalera. Así sucesivamente hasta el final. Volvemos trotando a la fila.
  • 3x pie fuera del lateral de la escalera, cambiamos de pie que cae dentro de la escalera, coincide el otro pie en el centro, sale el pie contrario (requiere más destreza). Volvemos trotando a la final.

Esto son solo unos ejemplos que podéis practicar a vuestros equipo como entrenadores, o en vuestro trabajo individual si sois jugadores. No obstante, hay millones de pilas de ejercicios vinculados con el trabajo propioceptivo que me gustaría compartir con todos vosotros si os surgen inquietudes o necesidades sobre el tema.

Es un trabajo de constancia que nos ayuda a trabajar nuestro cuerpo para estar preparado para el tipo de rendimiento que queremos darle, en las mejores condiciones hasta el fin de la temporada.

¿Os atrevéis?

¡Gracias por leer mi artículo! Si quieres saber más sobre lesiones déjame un comentario. Puedes consultar también nuestro catálogo.

¡Un Saludo, BasketDreamers!

Arrate Herrezuelo 

Apasionada del baloncesto 

Decathlon Vícar.

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