Cadencia, ¿qué hacemos con ella?

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No es casualidad encontrar en todas las grupetas algunos ciclistas pedaleando atrancados y muchos otros “moliendo café”. 

Hoy vamos a hablar de la cadencia, uno de los temas que más dudas nos provoca y del que podemos encontrar mil opiniones. Yo hoy os daré la mía.

Primeramente: ¡Me presento!, Soy Oriol Beltrán Escofet, Sport Leader de ciclismo de carretera en Decathlon Tortosa (y también técnico del Servicio Post Venta). 

A parte de ello, compito en carretera y pista desde los 5 años. Mi pasión por el ciclismo hace que a día de hoy esté preparando la que será mi 18ª temporada encima de las ruedas “flacas”. 

Hace apenas 1 mes estuve compitiendo en el Campeonato de España de Pista con la selección catalana y uno de los temas que más nos llevaba de cabeza era ¡la cadencia! 

La peculiaridad del ciclismo en pista es que la bicicleta es de piñón fijo, por lo que debes elegir perfectamente el desarrollo (plato y piñón) para competir en cada prueba, eso obliga a escoger al milímetro la cadencia que quieres llevar.

Sensor de cadencia instalado directamente en la biela izquierda.

Ahora bien, ¿qué implica llevar más o menos cadencia?

Dejando de lado la preferencia personal de cada uno y lo adaptados que estemos a un ritmo u otro, llevar más cadencia implica llevar un pedaleo más económico

Todos sabemos que los músculos están formados por fibras musculares lentas/rojas que son las mayormente utilizadas en deportes de resistencia y rápidas/blancas, que se caracterizan por tener una rápida contracción pero una aparición precoz de ácido láctico respecto las lentas/rojas. 

Entonces, dicho esto, afirmamos que pedalear con menos cadencia (pedaleo a <80 rpm), implica una mayor activación de las fibras blancas y una respectiva aparición de ácido láctico mucho antes que si pedaleáramos a una cadencia superior a 85-90rpm.

Sí, muchos profesionales que vemos por nuestros televisores son perfectos ejemplos de corredores con pedaleos muy alegres y que obtienen muy buen rendimiento con ello.

Una de las formas de entrenar una cadencia elevada puede ser realizando sesiones de rodillo.

No es fácil cambiar o mejorar el estilo que cada uno tiene normalmente, pero mi propia experiencia a lo largo de las competiciones me ha llevado a una conclusión muy lógica: si puedo adaptarme a un pedaleo más ligero voy a conseguir un ahorro de energía de cara a los momentos decisivos en competición.

Y no solamente competición amateur o profesional, estoy hablando también de triatletas que gestionan su propio esfuerzo como cicloturistas que hacen marchas de recorridos en alta montaña o, por qué no, también de todos los que salen en su tiempo libre a disfrutar de sus carreteras vecinas con ganas de devorar kilómetros. 

En ninguna situación es despreciable ahorrarse unos gramos de fuerza y guardarlos para cuando el compañero más competitivo te lance un ataque a 500m de coronar el puerto que habías empezado a un ritmo muy cómodo.

¿Cómo puedo medir la cadencia?

Sencillamente utilizando un sensor que se coloca en la biela y automáticamente envía los datos a tu ciclo-computador o GPS, por ejemplo el recién salido del horno de B’twin que con solamente instalar muy fácilmente el sensor en la biela izquierda nos va a proporcionar la cadencia que llevamos en nuestras salidas.

Sensor B'twin instalado con solamente una goma.

Una vez sabemos qué es la cadencia, cómo la podemos utilizar y cuál es la más recomendada en relación rendimiento/economía, ¿vas a dejar que una mala elección te lleve al dolor de piernas en el peor momento?

Kit sensor de velocidad y cadencia (compatible ANT+ y Bluetooth)
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