IRON BIKE,¿Dónde está el límite?

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En la actualidad, tenemos multitud de pruebas de MTB por etapas, que luchan por catalogarse como la más dura del mundo: Transalp, Transpyr, Titan Desert, Mongolia Bike Race, Cape Epic…. 

Dentro de todas ellas hay una prueba que no deja lugar a dudas de su dureza, Ironbike, 600 km por los Alpes italianos con más de 27.000 metros de desnivel positivo. 

Milton Ramos, unos de los bikers más importante del momento, la ha catalogado como la prueba más dura en la que nunca ha participado: 7 etapas más un prólogo, que no te dejaran indiferente y te harán disfrutar de cimas míticas de los Alpes cómo el Bellino o el Chabertton a más de 3.100 metros de altitud y con 2.000 metros de desnivel acumulado, que te obligarán a echarte la bicicleta a la espalda si no eres un extraterrestre.

Esta prueba tiene varias características que la hacen especial, hay un helicóptero que sigue completamente el recorrido, todos los participantes compiten en igualdad de condiciones, no hay participantes invitados y es obligatorio dormir en tienda de campaña aunque tu equipo técnico disponga de autocaravana u hotel. 

Cada año son alrededor de 100 los valientes que se animan a participar en esta prueba y alrededor del 50% los que consiguen obtener la camiseta Finisher de la prueba

En esta competición se combinan largas subidas durísimas en las que puedes pasar de estar a pie de puerto a una temperatura cercana a los 35-40 grados a coronar rozando los 3000 metros de altitud, con granizo o lluvia y casi a cero grados.

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¿Qué material es necesario para disputar esta prueba?

Si tuviera que volver a disputar esta prueba posiblemente optaría por una bici rígida, con tija telescópica, en 27,5’ o 29´, la Rockrider XC900 podría ser una muy buena opción dada la ligereza de la bici, pues como he dicho antes en más de un momento habrá que cargarse la bicicleta al hombro, pero también sería otra opción la Rockrider XC500 debido a la combinación del tamaño de rueda pudiendo elegir según la etapa la rueda que mejor se adapte al terreno y además su cuadro de aluminio triple conificado no tiene nada que envidiar al peso de un cuadro de carbono.

También se hace obligatorio el llevar mochila de hidratación, para evitar quedarnos sin agua, llevar bastante comida y alguna prenda de abrigo debido a los cambios de condiciones climáticas que vamos a sufrir. 

Además utilizaría un calzado técnico que no fuera muy duro, tipo mixto,  dado a los kilómetros que vamos a tener que andar, que harán que al terminar la Ironbike necesitemos unas zapatillas nuevas.

¿Cómo se prepara una prueba tan dura?

  • Siempre partiendo de la base de que la mejor opción para afrontar un reto así sería ponernos en manos de un profesional, para mí, mi mejor preparación fue participar en el verano anterior a esta carrera, en la Transpyr, lo que me permitió obtener un buen fondo, por lo que en la temporada previa a la Ironbike pude hacer entrenamientos más intensos y con menos kilómetros, acumulando más desnivel. Se hace casi imprescindible combinar los entrenamientos con bicicleta de montaña y de carretera.

¿Cómo fue mi experiencia en esta carrera?

Todo lo que te cuenten sobre esta prueba, antes de llegar a los Alpes, te parecerá poco una vez metido dentro de ella. En la edición que participé, sólo en la primera etapa se retiraron varios competidores que habían sido finisher en pruebas como Titan Desert o Mongolia Bike Race. Yo participé en categoría parejas, junto con mi hermano Luis, algo complicado en esta prueba y que te obliga a tener una compenetración y respeto máximo al compañero. 

Conforme fueron pasando las etapas, esa primera sensación de “es increíble lo que estoy viviendo y no se si podré acabar todas las etapas”, se transforma en miedo al creer que te vas a quedar a las puertas de conseguir un reto de tal magnitud. Como muestra, en la penúltima etapa, en el tramo cronometrado del monte Chabertton (3300 m de altitud), con más de 2000 metros positivos, tardamos 3 horas 45 minutos, dos horas más del tiempo que hacen los primeros clasificados, lo que nos obligó a hacer un descenso rozando el límite dado que nos quedábamos fuera de control. 

Todo el esfuerzo y superación se vieron recompensados con un tercer puesto en la general en categoría parejas.

Se me hace casi imposible escribir este post sin derramar una lágrima, las mismas que me salían en más de una etapa extenuado después de un esfuerzo tan exigente. Sin dudarlo, la mayor y mejor experiencia deportiva de mi vida, y que si tienes la suerte de vivir te dejará un recuerdo imborrable.

Si quieres más información sobre esta prueba puedes dejar un comentario y estaré encantado de poder ayudarte. 

Además, en todas nuestras tiendas Decathlon, puedes ver la bicicleta con la que nuestro embajador Rockrider Milton Ramos ganó la edición de 2018,  la XC500, y estaremos dispuestos a ayudarte en cualquier reto que te propongas. 

¡Nos vemos en Los Alpes!

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