Etapa 1 de la Titan Desert de la mano de mi Rockrider XC500

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Rockrider XC500, mi compañera de viaje en la Titan Desert

¡Hola apasionados del ciclismo y de las aventuras! Pues sí, ya puedo decir que soy… ¡Una feliz finisher de la Titan Desert 2018! Después de dos semanas de asimilación me veo capaz de escribir estas líneas, y digo capaz porque os aseguro que me ha costado unos días creérmelo. 

No todos los días se cumplen sueños de esta magnitud. Hoy vamos a hablar de mi experiencia en la Titan Desert con la bicicleta Rockrider XC500.

Todo empieza el sábado 28 de abril. Salimos desde Barcelona en un vuelo chárter hacia Ouarzazate (Marruecos) donde nos espera un autobús para llevarnos hasta Boumalne Dades, allí es donde está ubicado el campamento de la etapa 1 y 2.

El primer día es para verificaciones, poner a punto la bici Rockrider XC500, ver cuál es tu haima, organizar todas tus cosas… en fin, como cualquier previo de cualquier carrera salvo que estás constantemente alucinando con todo. El paisaje que hay allí, los colores, los olores, la gente de Boumalne que nos venía a ver, todo lo que tenía montado la organización para nosotros… Brutal.

Etapa 1 - Boumalne Dades - Boumalne Dades (etapa búcle) 115k 2600D+

¡Llegó el gran día! Ni me ha hecho falta despertador, solo levantarme ya estoy pensando en ponerme el maillot y el culote e ir a por mi Rockrider XC500 ¡Qué ganas de empezar! Debo decir que las sensaciones o sentimientos que tenía en ese momento iban variando según se acercaba la hora de salida. 

Al principio no me lo podía creer, después sentí una felicidad extrema junto con esos nervios sanos y necesarios y por último ya entró incluso el factor de respeto. El respeto que da una prueba como la Titan Desert y más si la empiezas con una etapa así. 115k en alta montaña con un desnivel acumulado de 2600+, ¡Uau! Tenía claro dos cosas, que había de disfrutar, pero a la vez, tener claro que era la primera etapa y quedaban 5 más.

Esta etapa es considerada de momento la más dura de todas las ediciones de la Titan Desert, sobretodo por el desnivel acumulado y porque estábamos en alta montaña, subíamos hasta los 2300 metros de altitud y la altura se nota mucho si no estás acostumbrado. Te sientes más cansado y el cardio sube más de lo normal.

Los paisajes allí son brutales, con unos colores que son difíciles de ver aquí. Dentro de la dureza de la etapa merecía la pena levantar la cabeza del manillar para poder contemplar todo aquello.

A nivel personal es una de las etapas que más me ha marcado. Íbamos pasando por pueblos muy pequeños, con las casas hechas de arcilla y barro. Veías muchísimos niños esperando nuestro paso. Algunos te querían chocar la mano y otros incluso te perseguían corriendo detrás de la bici Rockrider XC500 pidiendo un poco de comida y agua, fue lo más duro que viví. 

Nunca lo había vivido en primera persona y me impresionó mucho. Lloré en un par de momentos de impotencia por no poder hacer nada. Nada más que devolverles la sonrisa y chocar la mano.

Rockrider XC500


Aunque el perfil de la etapa era muy exigente, me encontraba en mi “salsa”. Soy mucho más de un perfil rompe-piernas que no de llano o falso llano. Me parece mucho más divertido y hace que vayas cambiando los ritmos y el nivel de concentración para mi también es mayor. El terreno estaba complicado, pistas muy rotas y con mucha piedra. 

Bajadas de esas que posibles caídas iban a ser feas seguro. Llevaba montadas las ruedas de 29” con un 2.35, un balón más ancho, para conseguir mayor estabilidad. La medida fue la acertada para mí, el 29 rueda muy bien, además la RRXC500 al ser compatible con el sistema switch&ride (un mismo cuadro de bicicleta Rockrider XC500, 3 medidas de ruedas), todas sus ruedas llevan ejes boost con lo que la hace más rígida y estable en los giros. 

Creerme que se nota. Además, el 29” se lo come todo, todas las irregularidades y “obstáculos” naturales los hace pequeños y los pasa sin mayor dificultad.

En la etapa teníamos un puerto importante donde llegábamos hasta los 2300 metros de altitud, parecía que la primera parte y hasta coronar este puerto iba a ser lo más duro. En parte fue así, pero lo que quedaba por delante todavía se iba hacer muy largo. Además, a medida que avanzaban las horas el calor se iba haciendo más intenso. 

Tocaba beber mucho y comer. En mi caso iba dando sorbos de agua cada 10 minutos aproximadamente y cada hora comía. En ese sentido lo gestioné bien y mi musculatura estaba bien. Lo que mejor tenías que gestionar era el “coco”. Pasabas por momentos de todo tipo y una distancia así siempre se convierte en tú contra, decirle a tu cerebro que sí puedes para que éste siga emitiendo la buena señal a tus piernas y que éstas no paren de pedalear. 

Te intentas concentrar en otras cosas. En mi caso me gusta mucho visualizar constantemente el momento de llegada a meta y lo feliz que voy a estar luego. ¡Se me pasa todo!

Qué deciros, el momento de llegada a meta de la primera etapa fue brutal. Lo mejor de todo es que físicamente llegué bien, no me sentía excesivamente cansada. Enseguida que llegué ducha y a comer para recuperarse bien, ya que allí no se para nunca. Siempre estás haciendo cosas.

Etapa 2 Boulmane Dades - Alnif 114k 1556D+ y Etapa 3 Alnif - Rissani 122k 1089D+

Por si no habíamos tenido suficiente en la primera etapa, esta vez se sigue complicando. La etapa 2 es la primera parte de la etapa maratón. Seguimos en alta montaña y la altitud seguirá siendo un factor a tener en cuenta a la vez que le sumamos otra dificultad: al finalizar la etapa, no vamos a tener ningún tipo de asistencia ni comodidad. Solo lo básico. 

Vamos a dormir en una haima común (habitualmente son haimas de 3 personas equipadas con camas), con un saco, si quieres puedes llevar esterilla o bien directamente en el suelo. ¡Así que tocará ir más cargada!

En estas dos etapas voy a hacer lo siguiente

  • Sustituir la mochila/chaleco de hidratación de Kalenji de 10L de capacidad por la Btwin de 14L.
  • Llevar bolsa de agua con 2L.
  • Suplementación Aptonia para dos días:
    • isotónica
    • barritas ultra
    • geles de larga distancia con BCAA
    • cafeína
    • frutos secos
    • chuches

Muscularmente me encuentro bastante bien, aunque sé que ésta va a ser una etapa en la que gestionar muy bien el físico y la mecánica va a ser clave.

Los primeros km son en un falso llano que enseguida te lleva a apretar casi sin quererlo, aunque no hay que fiarse mucho porque enseguida íbamos a empezar a acumular desnivel. Hasta alcanzar el principal puerto que teníamos en esta etapa iba bastante bien para el peso que llevaba encima. 

Durante la segunda parte el cuerpo empezaba a estar algo más cansado y se iba complicando la etapa. Tocaba gestionar muy bien el coco, pensar en la distancia de avituallamiento en avituallamiento para ir marcando pequeños retos y no verlo como algo muy largo. 

Me funciona bastante bien. Además, parar en todos los avituallamientos, beber y comer en abundancia se convierten en una auténtica inversión de tiempo. Poder descansar un poco ayuda a descongestionar y desbloquear la musculatura.

Rockrider XC500


Los últimos km fueron bastante duros, aunque eran en falso llano. Había un fuerte viento en contra que hacía que la bici Rockrider XC500 no se moviera de sitio. Estabas viendo el campamento a lo lejos, pero tenías la sensación de que no avanzabas hacia él. 

Tocaba agachar la cabeza, música a tope, pedales como si no hubiera un mañana y ¡Entrar a meta! Tener la segunda en el bolsillo fue otro gran paso.

Al llegar, toca coger sitio en la haima común, ducharse, comer y… ¡Con la bici Rockrider XC500 de nuevo! Hay que dedicarle un tiempo a la limpieza, desengrasar la cadena, dejar secar todo bien y al día siguiente antes de salir volver a engrasar. Briefing de la etapa 3, cenar y a intentar descansar lo máximo posible, que ya os adelanto que más bien fue poco. 5.30 am día 3, ¡Arriba!

Segunda parte de la etapa maratón

Para no haber dormido muy bien, físicamente me encuentro mejor de lo que me esperaba. Con mucho sueño, pero sé que a la que me ponga a dar pedales se me pasa. En esta etapa ya estamos en auténtico desierto y vamos a tener los primeros pasos de arena. Vamos a empezar a bajar de altitud y esto va a ser un factor a favor, pero como no va haber otros en contra. ¡Señor@s esto es la Titan Desert! ¡Aquí no regalan nada! Tenemos 122 k por delante con 1089 de desnivel acumulado.

Rockrider XC500


La recuerdo como una etapa muy dura, se me hizo realmente larga y de nuevo tocaba gestionar muy bien el coco. Mi forma de hacerlo no cambiaba, pensar en tramos pequeños. Una vez llegaba a un avituallamiento ver cuántos km tenía hasta el siguiente e ir haciendo pequeños retos. 

De nuevo visualizar la llegada a meta y lo feliz que iba a ser. La felicidad que llegas a sentir cuando te ganas a ti mism@. Pensar que ya tendría la mitad de la Titan en el bolsillo, poco más de la mitad de los km.

Durante esta etapa aprendí algo. Aprendí a que hay que disfrutar hasta del sufrimiento.

Una vez más, la llegada a meta fue brutal. Una satisfacción infinita. Lágrimas de felicidad. Es mágico, seguramente hay que vivirlo para entenderlo.

Espero realmente haberos transmitido esta sensación tan especial a través de mis palabras. La rockrider XC500 ha sido una muy buena compañera en todo este tramos y me ha ido perfecto hacer la Titan Desert de la mano de esta bicicleta. 

Recuerda que me puedes escribir siempre que quieras o dejar tu opinión sobre el post en los comentarios. Puedes concultar nuestro Catálogo de Ciclismo para ver qué materiales son los mejores.


Anna Trullols 

Apasionada del Ciclismo  

Decathlon Mataró

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