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Verano rural: el momento perfecto para reencontrarte con tu bici

Verano rural: el momento perfecto para reencontrarte con tu bici
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4.2/5

Seguro que has soñado alguna vez con hacer un viaje largo en bici, de varios días. Es posible que incluso te hayas planteado esa mítica ruta que es el Camino de Santiago en bici. Y quizás no sabes por dónde empezar a organizar todo. Si llevas tiempo pensando en hacer un gran viaje con tu bici, y nunca te has atrevido, bienvenido, este es tu lugar. 

Reencuéntrate con tu bici

Si llevas tiempo parado, o no montas más de dos veces por semana en bici, es muy probable que tengas que adaptarte a ella para poder hacer muchos kilómetros, y que éstos sean felices, sin dolor y sufrimiento. Y no sólo por el estado de forma que tengamos, sino porque la bici "exige" cierto callo.

Acostumbrarse de nuevo al sillín

Es el paso más duro. Si lo has sentido alguna vez, por estar tiempo sin montar en bici, te darás cuenta de que no es cuestión de una semana. Por eso, es importante que antes de iniciar cualquier viaje en bicicleta, tu cuerpo se acostumbre al sillín. Mi recomendación es que montes al menos 2 meses antes, una hora cada día, dos veces a la semana al principio, y 3 veces a la semana como poco al final. El por qué es sencillo; al principio, te dolerá más, por lo que si espacias la rutina te adaptarás mejor. Y al mismo tiempo, irás adaptando tu forma física, pudiendo montar más y mejor al finalizar el segundo mes.

Adaptarse a la postura

Quizá es un punto que no trabajamos lo suficiente, ya que nuestra bici tiene poca maniobra de ajuste, sobre todo en el manillar. Pensad que vamos a pasar muchas horas encima de la bici, en una posición no habitual ni recomendada, y no vamos a competir con nadie. Por ello, es importante que prestéis un poco de atención a esa postura:

  • Podemos mover el sillín en los railes, para adaptar y acercar algo más la posición, y no estar tan tumbados.
  • Al mismo tiempo que "acercamos" el sillín, es importante que podamos subir algo el manillar. 

Esto a priori parece más dificil, pero podemos jugar con distintas potencias para elevar la posición, jugar con un manillar de doble altura, o añadir arandelas de separación, si es posible, entre la potencia y la dirección.

"Tunear" la bicicleta

Si, lo sabemos; montar un portaequipajes no es algo que nos guste en nuestra bici, pero es indispensable para poder llevar aquello que, minimamente, necesitemos en el viaje. Es importante saber que no en todas las bicicletas podremos montar un portaequipajes clásico, y que tendremos que buscar distintas opciones.

Portaequipaje clásico.

Empezaremos por los portaequipajes clásicos, aquellos que van montados con tornillos sobre las vainas y tirantes de la bici:

  • Es necesario conocer el diámetro de nuestra rueda. Actualmente encontrarás portaequipajes para ruedas de 26", 27,5" y 29". Incluso para 20" y 24" también existen.
  • Es imprescindible que nuestra bicicleta no tenga suspensión trasera. Si tiene suspensión trasera, te recomiendo que uses uno de tija, o estos otros modelos.
  • También será necesario tener orificios para los tornillos del portabultos. Sin embargo, si tu bici no tiene esos orficios, tranquilo, puedes adaptarlo con algún "brico" casero y unas abrazaderas metálicas protegidas.

Existen portaequipajes específicos para las bicicletas de doble suspensión, como éste de "El Burro". El precio es elevado, pero si este es tu caso, merece la pena la inversión.

Portaequipajes de tija

Este tipo de portaequipajes se diseñaron para las primeras bicicletas de doble suspensión. Tienen una ventaja, y es que son muy ligeros. Sin embargo, como contrapartida, su capacidad de carga está limitada a 9 kilos aproximadamente, dependiendo del modelo.

En cualquiera de estos portaequipajes puedes montar alforjas. Para elegir las mejores alforjas, tendrás que saber qúe quieres llevar, para elegir un volumen u otro, así como pensar en una funda impermeable. Verás que tienes muchos tipos de alforjas en el mercado.

Otros extras

Puedes montar también una bolsa de manillar, un soporte para el móvil o un portamapas, un retrovisor, un portabidón para el agua, un pequeño candado... todo aquello que creas que te va a ser necesario en tu viaje

Preparación del viaje

Ya tenemos nuestra bici preparada. Ahora toca la planificación del viaje. Vamos a elaborar una serie de puntos para seguir un orden:

  • Ruta a seguir; parece obvio, pero hay que mirar todos los detalles. Podemos usar mapa clásico, o tirar de tracks de GPS. Ésta última opción es la más segura, pero la menos aventurera, ya que no encontraremos pasos cortados, ni nos equivocaremos de desvíos.
  • Kilómetros a recorrer por día; Cada uno se debe de poner su meta. Hay personas que se hacen hasta 200 km al día, porque están acostumbrados, y su objetivo es hacer una ruta muy larga y pedalear. Para otros, el objetivo es más cultural, o religioso, o simplemente disfrutar del viaje de otra manera, donde lo importante no son los kilómetros. Un parcial de unos 50/70km puede estar muy bien, con tiempo para disfrutar, y con un gran avance en la ruta.
  • Qué necesito; y es algo muy diferente a "qué quiero llevar". El número que tienes que recordar es el 3; 3 culottes, 3 camisetas transpirables/maillots, 3 calcetines... esto es porque una será la que estés usando, otra la que hayas lavado y se esté secando (puedes poner encima de las alforjas la ropa humeda, para que se vaya secando en el viaje) y la tercera será la de respuesto, por lo que pueda pasar. Aquí tendrás que añadir algo impermeable, ropa de descanso, unas chanclas o calzado cómodo... serás tú el que decida cuánto peso quieres arrastrar con la bici.
  • Alojamiento; Variará mucho si has decidido ir con reservas o si quieres llevar la tienda de campaña (sobretodo por el peso). Sin embargo, las emociones que te da la tienda de campaña, no te las dará un hotel o albergue. 

Si decides alojarte en algún hotel/camping, mi recomendación es que no reserves. ¿Por qué? porque de esa manera, podrás adaptar la ruta en el momento, y no dependerás de llegar a un destino preestablecido, pudiendo adaptar tu ruta en función de lo que te apetezca, o cómo te sientas ese día. Eso sí, ten vistos algunos alojamientos en lugares cercanos, por aquello de tener un plan B. Casi siempre encontrarás lugares donde dormir, y sino, bienvenido a la aventura, descubrirás el lado bueno de las personas.

acampar a tu aire

Así que este verano, ya lo sabes, prepárate con tiempo, organízate, y date ese viaje que llevas tiempo soñando. Porque la aventura de un viaje y la experiencia personal que experimentarás es muy enriquecedora.

¡Nos vemos en la naturaleza rural!

Comentarios

Wowww que ganas da!!


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