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Ajustes y mantenimiento en desplazamientos urbanos

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Este artículo tratará sobre pequeños ajustes y mantenimientos en mis desplazamientos urbanos. Moverte en bicicleta por la ciudad te permite escapar de los atascos mientras te liberas de las pequeñas preocupaciones diarias, y además, ayuda al medio ambiente. La bicicleta aparece como un elemento crucial para la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades.

Y es que con la bici, te desplazas, aportas tu granito de arena al medio ambiente y, de camino… haces deporte.

Por eso, que un pinchazo o una salida de cadena no nos frene en nuestros trayectos diarios.

Reparación de pinchazo

Ante un pinchazo tenemos varias opciones: poner cámara nueva, arreglar el pinchazo y poner la misma cámara o utilizar un spray antipinchazos para salir del paso.

Desde luego, lo más rápido aunque puede que no muy práctico (sobre todo si el terreno es técnico), es utilizar un spray antipinchazos. Pero esta es también la opción más cara. Lo más barato, aunque un poco más laborioso, es arreglar el pinchazo y poner la cámara de nuevo.

Mi recomendación es cambiar la cámara directamente y ya en casa con calma reparar la cámara con un parche.

0. Si es freno de zapata abriremos las levas

1. Liberar tensión en la cadena para facilitar la extracción de la rueda → meteremos plato pequeño y piñón pequeño ← importante fijarnos en qué tipo de cierre de rueda tenemos y si necesitamos algún tipo de herramienta

2. Más vale maña que fuerza: es preferible destalonar y empujar hacia el interior un lateral por completo antes de meter la palanca para extraer la cubierta y retirar la cámara antigua

3. Fundamental: antes de meter una cámara nueva revisar detenidamente que no quede ningún pincho en la cubierta; primero visualmente por fuera y finalmente palpando con cuidado por dentro.

4. Otro truco que ayuda muchísimo consiste en hinchar un poco la cámara nueva para que coja forma y no quede retorcida o la pellizquemos con la propia cubierta o al hacer palanca

5. Revisa que la cubierta talona correctamente a lo largo de toda la circunferencia de la rueda

6. Coloca la cadena en el piñón más pequeño para que nos sirva de guia o referencia y antes de apretar el cierre deja la bici en el suelo para que por su propio peso, las llantas se recoloquen en su posición exacta.

7. Cierra las levas si se trata de zapatas

Hay veces que sufrimos varios pinchazos en una misma ruta o no tenemos cámara… Así que veamos también cómo reparar la cámara mediante la colocación de un parche

1. Hincha la cámara para ver por dónde pierde aire ← Esto es muy útil por ejemplo si pinchamos repetidamente: podemos localizar el pinchazo y usando la válvula como referencia analizar la cubierta, el fondo de llanta o aquella parte de la rueda hacía donde el pinchazo esté apuntando

2. Limpia la zona del pinchazo lijando hasta que quede lisa la superficie a pegar

3. Echa pegamento suficiente y, aquí está la clave, en lugar de colocar directamente el parche, deja que el pegamento se seque entre 3-5 minutos

4. Por último coloca el parche y aplica cierta presión hasta que se pegue

CÓMO LIMPIAR TU BICI Y LUBRICAR LA TRANSMISIÓN

Vamos a empezar con un básico para nuestra bici como es lavar la bici y lubricar la transmisión de la forma correcta. Es súper fácil pero es importante seguir los pasos correctamente:

1. Moja la bicicleta con abundante agua a poder ser sin presión para evitar lavar la grasa que protege los rodamientos de la dirección, el pedalier o las ruedas. Si no hay más remedio, evitando dirigir el agua directamente a estas zonas.

2. Opcionalmente, si quieres un resultado perfecto y que tu bici luzca como nueva, vierte sobre una esponja un poco de producto limpiador frota suavemente el cuadro, llantas… (siempre procederemos a limpiar desde la parte superior de la bici hacia la inferior).

3. Donde sí debemos centrarnos es en la transmisión:  Aplica a todo el sistema (Cadena, platos, piñones, cambio y desviador) un desengrasante específico de bicicleta y deja actuar 2-3 minutos. Pasado ese tiempo procede a cepillar las piezas para retirar el barro, polvo… Este paso es fundamental ya que la mayor parte de suciedad y más dañina siempre se concentrará en esta zona y precisamente esta suciedad acelera el desgaste de la transmisión. ← El nuevo desengrasante ecoconcebido por Decathlon para evitar un impacto negativo en el medio ambiente

4. Aclara con abundante agua sin presión (Salvo aquella que vaya dirigida a la goma del neumático).

5. Seca la bici con un trapo limpio y con otro distinto la cadena.  Es fundamental secarla así en lugar de dejarla secar al sol ya que se oxidaría.

6. Lubrica únicamente la cadena (Nunca platos y piñones) con productos específicos para bici, en su parte interna, sin excesos y déjala reposar varias horas antes de la siguiente salida. Usa siempre gotero, especialmente si se trata de frenos de disco.

Un último apunte sobre el lubricantes. Estamos acostumbrados a usar tradicionalmente lubricantes húmedos pero mi recomendación es que si vives en una zona con un clima más seco (o por ejemplo durante el verano) pruebes los lubricantes secos (tipo cera). Duran un poco menos y se supone que aguantan peor el agua pero al secarse ya no atrapan en absoluto nada de porquería y hacen que la transmisión se mantenga mucho más limpia y sea mucho más fácil su mantenimiento.

Revisión detallada bici antes de nuestro desplazamiento

Abrimos este primer bloque en el que vamos a aprender a revisar punto por punto toda nuestra bici para identificar cualquier problema real o potencial. Siempre es mejor prevenir que curar y en este sentido llevar un correcto mantenimiento es básico. No en vano, la mayor parte de la reparaciones que llevamos a cabo en nuestros talleres son como consecuencia de haber llevado un mantenimiento escaso, inadecuado o incluso nulo.

Pero antes de entrar en detalle, vamos con un hábito que para mi es fundamental: deberíamos acostumbrarnos a hacer un chequeo rápido de seguridad antes de cada uso (con más motivo si llevamos un tiempo sin usar la bici): al menos comprobar la presión de los neumáticos y accionar los frenos para comprobar su tacto y mordida. Si no lo comprobamos nos podemos llevar un buen susto si en la primera curva sentimos que la presión en una rueda no era adecuada (flanea e incluso puede destalonar) o bien vamos a frenar y nos damos cuenta que el cable de los frenos se ha salido del tope, hemos perdido presión en hidráulicos, o bien se han contaminado… A mí me ha pasado y os garantizo que el susto puede ser importante.

Voy a dividir la revisión de nuestra bici por partes:

Estado general de la bici

En primer lugar, vamos a hacer una comprobación general. 

  • Comprobaremos con especial atención manillar, dirección, pedales y sillín chequeando el apriete suficiente, que no haya holguras, ruidos extraños… → Girando el manillar 90º, frenando la rueda delantera y moviendo la bici hacia delante y atrás comprobaremos la holgura en dirección mientras que si lo hacemos con el manillar recto apreciaríamos la holgura típica por desgaste en las barras de una horquilla con suspensión. Del manillar comprobad también que tanto los puños como los tapones se encuentran en perfecto estado: por un lado los puños ya que nuestro agarre depende directamente de ellos y los tapones ya que su ausencia  puede provocar que en caso de caída nos lleguemos a clavar el manillar.

Si disponemos de un soporte de taller como este btwin siempre vamos a poder trabajar de una forma mucho más cómoda y segura

  • Repasa la tornillería de la bici que con el uso y las vibraciones se hayan podido aflojar (bielas, discos, desviador, portabultos…)

  • Revisa que el cuadro o las diferentes partes de la bici no presenten golpes, óxido, fisuras, pérdidas de aceite… 

  • Evita tener cables deshilachados (sobre todo a nivel de las piernas).

  • Por último revisaremos las llantas: comprobad en primer lugar que los cierres rápidos estén firmemente asegurados. Que los bujes no tengan holgura y que giren correctamente. Por último que los aros no estén descentrados (usa las zapatas o un dedo como referencia), que no haya radios rotos y todos presenten una tensión adecuada.

Cubiertas

Continuamos con los neumáticos, nuestro punto de contacto con el suelo así que es fundamental que se encuentren en perfecto estado:

  • Asegúrate de que la presión de aire se ajusta a la recomendada por el fabricante (localizable en el flanco del neumático en unidades PSI o Bares) depende mucho del tipo de bici (montaña/carretera) y por lo general nos situaremos en la parte inferior del rango recomendado si buscamos mayor confort y en la parte superior si buscamos que la bici ruede más (mayor autonomía en una bici eléctrica), minimizar el riesgo de pellizco, etc.

  • Observa si muestran un excesivo desgaste en la banda de rodadura que comprometería el agarre; sobre todo la trasera que es la que tiende a derrapar con mayor facilidad.

  • Busca que no haya cortes, deformaciones u objetos clavados. Fijate bien ya que en ocasiones aunque no haya desgaste, se trata de cubiertas con cierto tiempo que se han podido cuartear, endurecer, etc.

Continuamos con otro elemento de seguridad como son los frenos

  • Observa las pastillas/zapatas, que no sufran un excesivo desgaste.

  • Comprueba que el recorrido de la maneta es adecuado y el tacto es correcto→ con zapatas el cable desliza correctamente o en hidráulicos sin tacto esponjoso o la necesidad de bombear para recuperar cierta presión

  • Observa que las ruedas giran sin quedarse frenadas. ← si se frenan, antes de tocar nada de los frenos y que luego nos toque deshacer, comprueba que las ruedas están bien colocadas: con la bici en el suelo, abre los cierres rápidos y deja que las ruedas se recoloquen.

Comprueba la mordida y escucha: si hacen ruido o tienen poca retención puede que estén contaminadas o cristalizadas ← en este sentido es vital evitar tocar los discos con nuestras manos o usar siempre lubricantes mediante gotero en lugar de por spray ya que si contaminamos el disco nos tocará tirar las pastillas.

Mantenimientos programados

Ya hemos visto con el ejemplo de la cadena que no hay que esperar a que algo falle para que sea el momento de realizar el mantenimiento. 

  • Desde mantenimientos de mayor periodicidad como inflar los neumáticos cada semana o limpiar y lubricar la transmisión cada 100km.

  • Al pasar las lluvias de primavera: cambiar cables/fundas, limpiar y engrasar pedalier, dirección, tija de sillín…

  • Anualmente: purgado de frenos

  • Otros específicos según fabricante: ej. Mantenimiento de horquilla cada 200 horas → consulta a los técnicos de tu tienda Decathlon más cercana por los mantenimientos específicos de tu bici.

Este artículo será publicado en nuestro canal de Youtube para su consulta en cualquier momento. También podéis entrar en Decathlon Comunidad para conocer más aspectos sobre la movilidad y la bicicleta, y por supuesto, no dudéis en  preguntar a nuestros vendedores expertos sobre qué accesorios son los más adecuados para vuestra práctica.

¡Hasta pronto deportistas!

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