Tu vida más sencilla con una bicicleta eléctrica

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La bicicleta eléctrica

Las ciudades del presente necesitan un cambio, es un hecho. Día tras día vemos en las noticias como los niveles de polución están por las nubes, prohibiendo la circulación de vehículos a motor en ciertas ciudades, o atascos kilométricos para llegar al trabajo, por eso debemos buscar una alternativa al automóvil como medio de transporte. 

Una de ellas es el transporte público, pero en muchas ciudades de nuestra geografía, el transporte público es prácticamente inexistente o poco eficiente, y es en estos casos en los que la bicicleta y la bicicleta eléctrica se convierten en fieles aliadas, en primer lugar, porqué la contaminación que produce durante su circulación es nula, y segundo, porque proporciona una serie de beneficios asociados a nuestra salud a través del deporte, así que ya sabes.

Desplazarse por la ciudad es una gozada, yo lo hago prácticamente a diario, y se contempla cada rincón de nuestro mundo desde una óptica totalmente distinta a cuando vamos en nuestro coche. 

Otro beneficio que he podido comprobar es la capacidad que tiene la bicicleta de desestresarte de esta vorágine en la que vivimos en la actualidad, así que, si la falta de tiempo evita que puedas disfrutar de tu deporte favorito, puedes tomar esos momentos de traslado de casa al trabajo como ejercicio relajante, y recargar baterías para el día a día. 

Uno de los puntos en los que la bicicleta puede pecar es en el tiempo necesario para llegar a los sitios, pero os puedo asegurar que es prácticamente el mismo. Como ejemplo, vivo a unos diez kilómetros de Decathlon Córdoba, con mi coche tardo unos 20 minutos en llegar al trabajo, en bicicleta no más de 25-30 minutos. Y 20 en caso de no tener que buscar aparcamiento.

Bicicleta eléctrica

La bicicleta eléctrica ¿Una alternativa real?

Ya que lo que me vais a decir, “si Calero, muy bien, me voy al curro en bici, pero es que no puedo llegar sudado, no me apetece llegar cansado, o mi estado de forma no es el mejor”. Pues aquí es donde entra en juego la bicicleta de asistencia al pedaleo, o como se conoce popularmente, bicicleta eléctrica. Como su propio nombre indica, la bicicleta de asistencia al pedaleo nos asiste durante el trayecto, olvidaros de que sea como un ciclomotor con acelerador, en este tipo de bicicleta tenemos que dar pedales. Y si tengo que dar pedales… ¿Para qué sirve el motor eléctrico? Pues para ayudar que esas pedaladas que damos sean más eficientes, evitando un excesivo desgaste de energía por nuestra parte, evitando en gran medida la sudoración, el cansancio o paliando algún problema físico.

Conceptos básicos

En primer lugar, y aunque ya lo hemos comentado en alguna que otra entrada, una bicicleta con asistencia al pedaleo debe de cumplir una serie de requisitos para que esté permitida su circulación. Estos son: no superar los 25 km/h con asistencia eléctrica, que el motor pare cuando dejamos de dar pedales, y que el motor que nos sirve de asistencia eléctrica, no supere los 250W de potencia. 

Una vez determinadas las características de una bicicleta eléctrica, pasamos a ver cuáles son los parámetros que debemos analizar para poder comparar bicicleta eléctrica, y en este punto vamos a simplificar mucho las cosas, nada de complicaciones y tecnicismos, vamos a intentar que sea entendible para todo el mundo.

  • Voltaje o tensión nominal: Es a la tensión a la que trabaja el motor y la batería. Nos sirve sobre todo para poder acertar con un repuesto en el servicio postventa, ya que una batería de 36V no vale para un motor de 24V.

  • Capacidad de la batería: Se mide en Amperios*hora (Ah) o en Vatios*hora (Wh). La capacidad de la batería nos da la autonomía de la bicicleta. Para comparar dos baterías con distintas tensiones, es decir, de distinto voltaje, tenemos que multiplicar el voltaje por los amperios-hora, resultando los Wh. Si la capacidad de la batería la tenemos en Wh, la comparación es directa.

  • Par motor: Simplificando mucho este concepto, el par motor nos va a permitir afrontar desniveles, es decir, cuanto mayor es el par motor, mayor será la ayuda que recibamos de la asistencia en un desnivel determinado, así que si vas a adquirir una bicicleta eléctrica y vives en un entorno con una orografía irregular, te recomiendo que este sea uno de los factores determinantes en tu compra. Por poner un ejemplo. Si vives en una ciudad con fuertes desniveles, es mejor invertir más dinero en la compra de una Elops 920E que comprar una Tilt 500E ya que el par motor y la autonomía son muy superiores en el primer caso, y en aproximadamente un año, si la utilización es diaria, la inversión se habrá amortizado frente al coche.

Bicicleta eléctrica

Así que, si estás pensando en adquirir una bicicleta eléctrica, estos son los conceptos más destacables a tener en cuenta, claro está, otros factores como el equipamiento, o los componentes también son factores clave a la hora de invertir en un producto de estas características.

Pues hasta aquí la entrada de hoy, espero haber sido de ayuda en este tema, en el que a veces es bastante complicado dar los primeros pasos. Si tenéis alguna cuestión que hacernos al respecto de las bicicletas con asistencia al pedaleo, no dudéis en comentar la en la entrada. Os dejo con el catálogo de bicicletas eléctricas.

 ¡Nos vemos pedaleando! 

Antonio Calero 

Apasionado de Ciclismo 

Decathlon Córdoba

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