Menú

Ácido láctico - ¿Qué es y cuáles son sus efectos?

Comentarios 0 16
FacebookTwitterEmail

Existen numerosas causas por las cuales nuestro rendimiento deportivo puede disminuir o verse limitado. Una de las más estudiadas es el ácido láctico, cuya importancia determina en muchas ocasiones el entrenamiento o competición. 

Lejos quedan los tiempos en los que se pensaba que las agujetas eran causadas por culpa del ácido láctico.

¿Qué es el Ácido Láctico?

El ácido láctico proviene de la descomposición de glucosa en situaciones de falta de oxígeno (metabolismo glucolítico), es decir, en un ejercicio anaeróbico (levantar pesas, correr a velocidad elevada), donde hay mucha intensidad y poca duración. 

Pero, no obstante, también puede generarse bajo condiciones aeróbicas, siendo su producción el resultado del uso de la glucosa por las células musculares. De tal modo, a mayor demanda de glucosa por parte de la célula, mayor es la producción de lactato, siendo independiente la presencia de oxígeno.

Dolor muscular, ardor, calambres, sensación de agotamiento cada vez más pronunciada, respiración rápida y acelerada, náuseas, dolor de estómago, en casos más extremos ganas de vomitar…  todos estos síntomas pueden ser debidos a una acidosis láctica producida cuando se acumula demasiado ácido en el torrente sanguíneo.

El problema se da cuando esta acumulación se produce en una zona concreta del organismo. La principal consecuencia es un incremento de la fatiga en todos los niveles. Ésta acumulación de lactato tiene dos consecuencias importantes:

  • Se inhiben las enzimas encargadas de romper la molécula de glucosa para obtener energía, por lo que se nos corta el riego energético de esta vía y como sabemos, si no hay energía, no hay movimiento.
  • Se impide que el calcio se una a las fibras musculares y consecuentemente se de la contracción.

    

¿Cómo evitar esta acumulación de ácido láctico?

Tal como hemos visto, durante el ejercicio, son las fibras de contracción rápida (ejercicios anaeróbicos) las que van a generar el lactato debido a la descomposición de la glucosa. Sin embargo, el lactato es movido del sistema mediante las fibras de contracción lenta (ejercicios aeróbicos). 

Por ello, si nuestro objetivo es mejorar el umbral del lactato, lo ideal será potenciar la capacidad de limpiar el mismo, y de este modo la clave será entrenar las fibras de contracción lenta mediante entrenamiento aeróbico.

Mediante dicho entrenamiento el organismo desplegará mecanismos adaptativos que harán que el ácido láctico no se acumule tan rápidamente y que el músculo lo soporte de forma más efectiva.  

El entrenamiento, por tanto, modificará el reparto de ácido láctico en los diferentes músculos, ayudando a su eliminación.