Como pez en el agua: las aletas para pesca o apnea

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Todo aquel que se ha acostumbrado al empleo de estos utilísimos artilugios, se siente completamente desvalido cuando penetra en el agua sin ellos. Por más que posea un buen estilo natatorio, le parecerá que tus pies se mueven en vano y que su avance se tiene que efectuar principalmente a fuerza de brazos. En el buceador calzado con aletas, en cambio, la situación se invierte radicalmente: el avance se efectúa únicamente gracias a los movimientos de los pies.

En los comienzos de la pesca submarina, las aletas eran anchas y se sujetaban al tobillo con una tira. Además se hallaban desprovistas de nervaturas laterales y centrales. Hoy día, tras detallados estudios y experiencias, se han llegado a confeccionas tipos de aletas que constituyen una verdadera prolongación anatómica de la pierna.

Para la práctica de la pesca submarina no se recomiendan ni excesivamente largas (en torno a los 70-75 cm, encontrándonos de hasta 90 cm, dependiendo del tipo de pesca que practiquemos), ni excesivamente duras, pues su empleo fatiga al buceador, y reduce considerablemente la apnea. La aleta ideal es la que propulsa sin fatigar pero con eficacia. Aun así como norma general utilizaremos:

  • Palas duras en la pesca profunda y en la pesca a la espuma, ya que en estos dos tipos de pesca necesitamos un plus en reactividad por profundidad y corriente.
  • Las de dureza media son las más polivalentes de todas tanto para pesca normal, pesca a la espuma o pesca en medio fondo.
  • Las palas blandas serán una elección ideal para una pesca suave o a medio fondo en la que no se requiera una gran exigencia.

Aun con todo esto depende como no de nuestra composición corporal y peso para valorar si son equilibradas, demasiado duras o demasiado blandas. Basándonos puramente en los materiales de fabricación, podemos hacer 2 grandes distinciones: las más usadas son las termoplásticas y las de fibra de carbono.

  • Termoplásticas: Ofrecen gran elasticidad, pudiendo elegir varios tipos de dureza dependiendo del tipo de pesca que vayamos a realizar. Son muy resistentes a golpes y arañazos. Más económicas que el resto.

[caption id="attachment_194" align="aligncenter" width="630"]Como pez en el agua: las aletas para pesca o apnea Aletas de apnea FLP 900 Tribord[/caption]  

  • Fibra de carbono: Este material ofrece un gran rendimiento en relación esfuerzo/propulsión. Es un material mucho más reactivo a la fuerza que nosotros aplicamos con la pierna, obteniendo de un 25% a un 30% más de reacción. En contra tenemos que su fragilidad y su precio son mucho mayores en comparación con las termoplásticas. Hay que ser cuidadoso con ellas. Y como no encontramos aletas con palas intercambiables, es decir, podremos elegir la dureza de la aleta, y con un mismo calzante adaptar varias palas de diferentes durezas según la técnica de pesca a practicar.

Como pez en el agua: las aletas para pescar o apnea Aletas de pesca submarina gara modular Cressi.

Unas aletas que reúnan estas condiciones y que se adapten a nuestro tipo de pesca, aprovecharán al máximo la energía cinética proporcionada por el movimiento en tijera de ambas piernas, a partir de la cadera, pues, en efecto, hay que procurar que las piernas permanezcan extendidas en su totalidad, flexionando tan sólo ligeramente la rodilla.

Es preciso observar también que el papel de las aletas es distinto en superficie que debajo de ella. En este segundo caso, la aleta constituye un punto de apoyo más que de un elemento de propulsión. Ya que en pesca submarina, las aletas, salvo en breves momentos de la zambullida tras una presa, deben estar concebidas esencialmente para realizar trayectos en superficie y no para propulsarse la hora del descenso, ya que nuestro tiempo de apnea se reduciría drásticamente.

Resumiendo, diremos que unas aletas, para ser perfectas, deben reunir las tres cualidades siguientes:

  1. El plano de la aleta debe prolongar el eje de la pierna y no del pie.
  2. Debe poseer nervaturas laterales muy marcadas, que le confieran cierta rigidez y sirvan para canalizar el agua propulsada.
  3. La superficie de la aleta propiamente dicha debe poseer nervaturas más finas.


Contenido elaborado junto a apasionados de los deportes subacuáticos de Decathlon. 

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