Transporte del caballo ¿Qué necesito?

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El transporte de los caballos sobrelleva ciertas dificultades. Tanto si vas a realizar un trayecto largo o corto, es muy importante saber equipar de forma adecuada a tu caballo para que se sienta lo más cómodo posible. 

Generalmente, protegemos sus miembros para evitar rozaduras, arañazos y contusiones que pueda provocarse dentro del van. Para ello, contamos con varios tipos de protecciones.

  • Protectores de transporte: es la mejor opción ya que son bastante altos y cubren casi toda la pierna desde el casco hasta encima de la rodilla o corvejón.
  • Protecciones bajas: en caso de que no tolere y se sienta molesto con los protectores altos.
  • Vendas de reposo: se colocan con paños o algodones, incluso con los conocidos, “stable boots”. En este caso, procura utilizar campanas para proteger los pulpejos.
  • Protector de cola: se engancha a una sobrecincha elástica y consigue protegerla de la pared del van.
  • Protector de nuca: se utiliza en aquellos casos en los que tu caballo es demasiado grande o tiene tendencia a levantarse.
  • Cabestro acolchado o de piel de cordero: cuando el trayecto es de larga duración se recomienda el uso de este tipo de cabestro porque le aporta mayor confort. En cuanto al ronzal, procura que esté provisto de un mosquetón de seguridad para que no se desenganche.

          

Las protecciones suelen estar elaboradas con materiales reforzados y acolchados para absorber los golpes, son resistentes antes las roturas y rígidos para evitar que se caigan. Consejos:

  • Para que el trayecto transcurra bien, es importante poner a su disposición heno. Así evitarás que se deshidrate. Procura enganchar la red de heno bien alta y segura para que no se suelte.
  • En caso de que tengas pensado hacer un viaje largo, es necesario que hagas paradas cada 4 horas como mínimo para que tu caballo se hidrate. En días de calor, convendría hacerlas más seguidas.
  • Si compruebas que tu caballo ha sudado bastante, te recomendamos que le des electrolitos a la llegada o durante el trayecto en el agua de beber.
  • Precauciones son pocas cuando hablamos de nuestro caballo y su seguridad para que viaje cómodamente. Así que os ofrecemos una serie de consejos para cumplimentar perfectamente vuestro viaje.
  • Remolque y documentación: Debes comprobar y asegurar tanto el vehículo como el remolque que se va a utilizar. Si es la primera vez que realizas este tipo de traslado, comprueba que el vehículo remolcador tiene suficiente capacidad de peso y potencia para soportar la carga. Asimismo, para poder transportar al animal debes disponer de toda la documentación legal de los vehículos y médicos del caballo por si se requiriesen en algún momento.
  • Preparación del van: El animal debe sentirse cómodo con el entorno en que viajará ya que es por todos conocidos la claustrofobia que padecen este tipo de animales por lo que es poco común que se adentren en lugares oscuros y reducidos. Para ello, debes preparar el remolque de forma que el animal se sienta seguro. Lo que debes hacer es cubrir la rampa de entrada de heno al igual que el remolque por dentro, con esto el animal se sentirá familiarizado con el entorno. Abre las puertas y ventanas del remolque para que así entre toda la luz posible, evitando que pueda sacar la cabeza por alguna de ellas. De esta forma, el animal se mantendrá fresco y obtendrá oxígeno.
  • Protección del caballo: Es importante proteger las extremidades del caballo. En caso de viajar en invierno, sería conveniente cubrirlos con una manta para que no pasen frío. Si fuera en verano, se recomienda rociar el van con insecticida para alejar las moscas y ayudar a que el animal no se mueva más de lo debido durante el trayecto. Se debe mantener la calma en todo momento para evitar que el animal se asuste, irrite, estrese e, incluso, desconfíe.
  • Subir al caballo: Es una tarea complicada. Hay ocasiones en el que nos podemos tirar bastante tiempo hasta que el animal decide subir y entrar en el van. Para ello, debemos transmitirle tranquilidad y confianza para que no se sienta nervioso. Podemos probar subiendo nosotros primero para que vea que es un lugar seguro. En caso de transportar más de un caballo, es importante colocar al de mayor peso en el lado del conductor y el más ligero en el del copiloto. Así como que haya una distancia prudente entre ellos para que no se choquen y evitar una pelea. Para los casos de dos caballos, se les debe poner un cinturón de seguridad especial con el que cuentan este tipo de vehículos. Así, viajarán mejor y no se moverán tanto durante el viaje.
  • Comprobar el cierre correcto de las puertas: Una vez que el animal está dentro, asegúrate de cerrar bien las puertas del remolque colocando sus respectivos seguros.
  • Elige una buena ruta para llegar al destino: Evita carreteras en mal estado. Mantén una velocidad moderada ni realices movimientos bruscos ya que el caballo lo puede notar. Éste se podría poner nervioso y ocasionar un accidente. Lo ideal sería que viajara un segundo vehículo delante de ti y te ayudase en cualquier incidencia.
  • Al llegar a nuestro destino, es necesario que el caballo ande un rato para que desentumezca un poco las patas y evitar la rigidez muscular.

Caballo atado esperando ser transportado

¡Buen viaje y feliz destino!

Pd: Si a tu caballo le cuesta subir al furgón, pincha en este vídeo y sigue los consejos de nuestro experto. Te serán de gran utilidad.

           


Contenido elaborado junto a apasionados de la equitación de Decathlon. 

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