Consejos para esquiar en familia

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Hacer deporte en familia es una forma ideal para transmitir los valores del deporte a nuestros hijos y enseñarles las buenas prácticas deportivas para mejorar su calidad de vida. Si a eso le añadimos un deporte al aire libre, como es el esquí, hace una muy buena opción para un fin de semana en familia.

Aunque conocemos que ir a esquiar sigue siendo caro, lo es mucho menos que hace unos años, además existen muchos tipos de descuentos y paquetes familiares para poder disfrutar sin preocupaciones.

¡Si planificamos bien una esquiada en familia puede resultar lo más divertido para nosotros y para nuestros hijos! Es por eso que hoy os traigo algunos consejos para que podéis planificar vuestra estada sin complicaciones.

1.    Elige bien el sitio
Antes de decidir una estación u otra sin conocerlas bien, es un gran error. Ten en cuenta la cercanía de esta, lo adaptada que este para las familias, así como la dificultad de las pistas. A veces no es necesario que vayamos a una estación enorme para pasárnoslo bien, sino que las estaciones muy pequeñas suelen ser las más acogedoras y adaptadas para familias, y también, las más baratas.

También es relevante fijarse en que se puede hacer después de esquiar, ¡cuántas más opciones mejor!


2.    Consulta las previsiones meteorológicas 
El estado del tiempo y de la nieve, es un factor muy importante para ir a esquiar, y más cuando vamos con niños. Por esta razón, las estaciones disponen de servicios de webcams y previsiones meteorológicas para que lo tengas todo controlado. Además de un parte de nieve y de pistas que nos irá muy bien para saber que está abierto y en qué condiciones.

3.    Busca un buen alojamiento
Si vas a quedarte todo el fin de semana, es importante tener un buen lugar donde descansar. Hay multitud de alojamientos diferentes con lo que tendrás que investigar cual es el mejor para vosotros. 

Un alojamiento cerca de pistas siempre es una buena opción cuando vamos con niños. Además, ten en cuenta el espacio que necesitas para guardar tu material de esquí, y si el alojamiento te permite guardarlo. 

A veces suele ser más práctico un apartamiento que una habitación de hotel. ¡Más espacio y más libertad para vosotros!

4.    Cuida la vestimenta
La ropa de esquí no suele ser barata, teniendo en cuenta además que los niños crecen muy rápido comprar ropa de marcas caras no es una buena opción, pero aun así, es importante que la ropa que lleven sea de calidad para que no se queden helados. 

Mi mejor opción por esto es la ropa de Wed’ze, ropa de calidad y a buen precio. Además los trabajadores de Decathlon siempre te asesoran sobre qué tipo de ropa comprar y cómo combinarlas para que nuestros hijos se lo pasen bien sin preocupaciones.

Eso sí, para no olvidarnos nada, te recomiendo hacernos una lista con todo lo que necesitamos, ¡así seguro que no nos dejamos nada! En el post “¿Qué no me puede faltar un día de esquí?” encontrarás una lista con todo el material básico. 

5.    Esquía seguro
Aunque no es lo que queramos, el esquí como todo deporte tiene sus peligros, y por eso, es importante contratar un seguro para ir a esquiar, de no ser así, por ponernos solo un cabestrillo en el servicio médico pueden costarnos ¡un ojo de la cara!


Por ello antes de empezar el día informaos de las opciones de seguros de las que disponéis, con el forfait podéis contratar un seguro de pistas. Que te cubriría el tratamiento en pistas. Pero también puedes contratar un seguro externo para estar más tranquilos.

6.    ¡Retoma fuerzas!
Todo el día bajo el sol, aunque estemos a la nieve, nos deshidrata muchísimo, por lo que tenemos que llevar siempre encima algún snack y bebida para retomar fuerzas, con más frecuencia si vamos con niños que, ¡nunca paran!

7.    Ten paciencia
No te esperes que desde el momento cero tus hijos quieran esquiar sin parar, porque esto no será así. Al principio tendrán que adaptarse al entorno y a todo este material “nuevo” que llevan encima. Porqué notaran que es raro, que molesta y agobia. Así que mi consejo, es que no pierdas la paciencia, y que dejes que jueguen con la nieve para adaptarse a ella. Poco a poco se irán acomodando y querrán esquiar.

Por ello, no tengas prisas en que aprendan a esquiar rápido, ellos tienen que ir a su ritmo y al principio se hará largo. Pero si consigues que les guste, ¡querrán volver otro día!

8.    Transmite tu pasión
Como todo deporte, cuando los niños son pequeños, es fácil ir con ellos a hacerlo, pero a medida que estos van haciéndose mayores se vuelve complicado hacer cosas con ellos y también se hace complicado que quieran hacer deporte. Es por eso, que tienes que conseguir que se lo pasen bien practicándolo. Si consigues que al final del día te digan que quieren volver, puedes sentirte satisfecho.

paciente, amable y juega con ellos, cuando sean mayores agradecerás que hayan encontrado un deporte que les apasiona.

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