TODO LO QUE DEBES SABER DE UNA BOTA DE ESQUÍ

Comentarios 0 124 -/-
FacebookTwitterEmail

Por fin...ahora sí. Ha llegado la nieve y ha llegado para quedarse. Como una lagartija que busca el sol, los amantes de la nieve esperamos estos copos de nieve y las noticias de que abran las pistas de esquí. Con todo ello, muchos nos planteamos cambiar el equipo y otros poder tener su primer equipo. 

En este post voy a contar como debes elegir unas botas de esquí que se adapten a tu uso y no equivocarte en la elección.

Botas de esquí

A la hora de elegir tu bota de esquí debes saber que se diferencian por el nivel de práctica principalmente. ¿Por qué? Por varias características:

  • Rigidez (Flex): Un esquiador principiante quiere una bota blanda. Sin embargo un experto la querrá rígida y potencial.

  • Comodidad: El principiante estará pocas horas y el de intensidad alta se pegará horas. Sin embargo el esquiador novato requerirá obligatoriamente de esa comodidad mientras que el veterano lo sacrificara para sentirse mas unido a ella.

  • Calidez: Las botas de buen nivel tendrán materiales que aportaran una perfecta calidez al esquiador pero siempre serán mas frías que las de alguien que se inicie.

Una bota también puede tener otros atractivos a la hora de elegirla como:

  • Posición de andar: Lo que hace más agradable el movimiento del tobillo a la hora de ir sin los esquís.
  • Facilidad de colocación: Se trabaja con distintos materiales y con correas que facilitan la apertura de la lengüeta.

El Flex de una bota. ¿Qué es? ¿Para qué vale?

Lo primero en lo que tienes que fijarte en la bota es en la numeración que aparece en la carcasa de las botas. Esta corresponde al Flex. Hace referencia al índice de flexión o dureza. Cuantifica la fuerza que vas a tener que hacer hacia delante para doblarla. Esta numeración es orientativa ya que no está unificada en todas las marcas y puede que algún fabricante las haga más duras o blandas. Pero se parecen mucho. En hombre suele ir de 70 hasta 130 y en mujeres de 50 a 110.

Debes saber que por tener una bota más dura o blanda no es mejor o peor. Todo depende del nivel de esquí. Si coges una bota más dura, te resultará muy rígida e incómoda, sin embargo, la trasmisión que le harás al esquí en condiciones de tensión (un giro fuerte a gran velocidad) será mejor. Por consiguiente, una bota más blanda te permitirá progresar mejor con una bota más cómoda. En la siguiente tabla hago referencia a la dureza que se debe escoger según el nivel.


Debutante-Intermedio
Intermedio-Avanzado
Avanzado-Experto
Hombre
Mujer

La talla perfecta de tu pie

Botas de esquí

Una vez que tienes claro que índice de flexión debes elegir, lo siguiente es saber el tamaño.

Todas las botas de esquí se miden de manera universal por cm de pie. Colocando un papel en el suelo y marcando con un lápiz desde el talón hasta nuestro dedo más largo obtendremos la medida y así podremos comprar por la web. Si no en las tiendas puedes solicitar un pedímetro. Una vez que has elegido la talla, prueba a calzarte la bota.

¿Los dedos te tocan delante? No te preocupes, es normal. Ahora fija todos los enganches como si fueses a esquiar empezando de abajo arriba, fijándolos bien. Al ponerte de pie y echar el peso hacia delante ¡magia!, los dedos deberían dejar de tocar delante y encontrarte cómodo. ¡Esa es tu talla!

Otros aspectos a tener en cuenta

Botas de esquí

Por último te fijarás en los detalles como:

  • El número de enganches. Hay botas de esquí con tres y otras con cuatro. A título personal soy más partidario de los cuatro enganches ya que aportan mayor sujeción al pie para que no se mueva dentro de la bota (muy importante que el pie siempre esté bien sujeto). Estos enganches, dependiendo el modelo, permiten un ajuste macrométrico, desplazarlo para poder ajustarse mejor al empeine o pantorrilla y ajuste micrométrico para darle un poquito más de tensión o menos (simplemente girando el enganche veremos cómo se ajusta).

  • El canting de la bota, un sistema de regulación que permite variar el ángulo lateral de la caña en relación a la suela. Ayuda para las personas que tienen las piernas un poco curvadas.

  • Y en casos de máximo ajuste las termodeformaciones de botines y carcasas. Ojo con esto, porque una vez hecho ya no hay marcha atrás y se queda con la forma de tu propio pie, haciéndola incomoda para otras personas que quieran usarla el día de mañana.

La prueba definitiva, la comodidad

¿Hemos terminado? ¡No! Elegida la bota de esquí ya solo tienes que mantenerte en ella, subirte a los pruébame que simulan esquís y permanecer un rato en él. Si cumple con los requisitos de la talla y te sientes bien sujeto ¡has dado con tu bota de esquí!

Aquí tienes un pequeño video que te resume todo lo que te he contado. No dudes en echarle un vistazo.

No olvides que puedes dejar tu comentario sobre las botas de esquí y visitar nuestro Catálogo de Montaña.

¡Nos vemos en la nieve! 


Carlos Lafuente 

Apasionado de Montaña 

Decathlon Pozuelo

: