Y tú, ¿a quién atribuyes tus victorias o derrotas?

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El final de la temporada deportiva de fútbol nos deja muchos titulares, muchas opiniones y creencias. Es el momento de dar una nota al resultado obtenido ¿Hemos sido los mejores?, ¿tuvimos suerte? o ¿los demás equipos eran peor que nosotros?

El ser humano es un comparador innato, le gusta verse frente a otros, es un instinto que ya podría ser definido como “la lucha por la supervivencia” descrita por Charles Darwin (El origen de las especies, 1859).

Una temporada deportiva en el mundo del fútbol suele ser larga, sobre todo cuando el final está cerca y todo empieza a ponerse más difícil, los partidos son más comprometidos, los puntos que se consiguen tienen más valor relativo que los conseguidos a principios de temporada, la tensión y el estrés aumentan, y la exigencia se incrementa exponencialmente. Todo ello con el único fin de ser campeón, acabar en las posiciones de arriba en la tabla o simplemente, mantener la categoría. Pero, ¿los resultados obtenidos son consecuencia de nuestro buen juego, la suerte o que los adversarios no han sabido estar a la altura?

Así de pronto, la pregunta anterior puede resultar rara, pero con este ejemplo seguro que resultará mucho más fácil: ¿qué pasaría si nuestras chicas de la Selección Española de Fútbol (te recomiendo leer la entrevista de nuestro compañero Óscar a una campeona de la Champions femenina y uno de nuestros mejores valores en la Selección Española, que ya ha debutado en el Mundial de Canadá), perdieran como consecuencia de un error arbitral y esto diera como consecuencia un gol en fuera de juego del equipo adversario? 

¿A quién se debería la derrota? ¿De quién es el resultado? Normalmente en esta situación es cuando se le suele hacer culpable al árbitro de la derrota, no a que el equipo no marcó más goles para contrarrestar un posible error del árbitro. Además hay otras situaciones, como por ejemplo, jugar un partido en un campo con lluvia, donde el resultado obtenido no es el deseado y se achaca a que las condiciones del campo no eran las adecuadas, en lugar de admitir que no se tuvo un buen día y por lo tanto no se pudo jugar bien.

Y tú, ¿a quién atribuyes tus victorias o derrotas? - Blog fútbol decathlon Después de una derrota hay que analizar los errores e intentar aprender de ellos.

Los humanos somos de hacer atribuciones de los hechos, en cualquier ambiente y situación es fácil escuchar cómo se dan opiniones de los sucesos que hayan acontecido, muchas veces sin tener conocimientos previos del tema del que se está hablando. Pero, ¿qué son las atribuciones? ¿Cómo las hacemos?

La atribución podríamos definirla como la tendencia o disposición de la gente a sobrevalorar los motivos personales internos a la hora de explicar un comportamiento observado en otras personas, infravalorando por el contrario motivos externos como el rol o las circunstancias, para este mismo comportamiento. 

En otras palabras, la gente tiende a explicar comportamientos basándose más en qué "tipo" de persona los ejecuta que en los factores sociales y ambientales que rodean e influyen a dicha persona.

Según el punto de vista las atribuciones pueden ser:

  • Internas: aquellas que se considera que están bajo el control de la propia persona.
  • Externas: se considera que son el resultado de causas externas.

Hacemos atribuciones por diversos motivos:

  • Porque necesitamos creer que podemos saber cómo funcionará una persona (Función de control).
  • Para cuidar la autoestima (Atribuciones externas de fracaso, el profesor me tiene manía y por eso suspendo, e internas de éxito, he aprobado porque soy el mejor).
  • Para conseguir aprobación (Función de auto-representación del yo, cuando obtenemos la aprobación o el asentimiento de que lo que hemos hecho está bien).

Por lo tanto, es importante saber que las situaciones que se desarrollan durante un partido y que dan unos resultados no son sólo causas individuales de un error arbitral o un campo en malas condiciones, es multicausal, todo afecta al resultado del partido, no hagas atribuciones externas a los resultados que obtengas, cada uno de los participantes siempre tiene parte de responsabilidad en el resultado, por eso, es importante aprender a perder. 

También existen otros factores que pueden intervenir en los resultados que se obtenga, la planificación de la temporada o el desempeño de la estrategia, la toma de decisiones o el uso de las tácticas ofensivas y defensivas.

Y tú, ¿a quién atribuyes tus victorias o derrotas? | Blog Fútbol Decathlon En el deporte base el objetivo es aprender.

Lo que debemos tener en cuenta a la hora de valorar los resultados obtenidos no es sólo el resultado en sí, sino que éstos son fruto de diferentes causas y que a su vez no actúan igual. En un determinado contexto o ambiente, algunos valores tienen una mayor repercusión del que puedan tener en otros contextos, o incluso en ese mismo pero en tiempos distintos. 

Es decir, no es lo mismo ganar como consecuencia de un error arbitral, ahí la victoria será asignada a uno mismo seguramente, que perder como consecuencia de un error arbitral, la culpa siempre se le echará al árbitro. Del mismo modo no tiene la misma importancia si estos dos hechos tiene lugar en la final de una Champions o cualquier competición oficial en la que se esté jugando una final o haya algún objetivo.

Si no es lo mismo cuando uno gana, tampoco tienen nada que ver las atribuciones que se realizan una vez que, tras una mala temporada, un equipo consuma un descenso. Aquí no sólo podemos hacer atribuciones externas de lo ocurrido, pues una temporada da para mucho. En este caso sería necesario hacer un análisis de todas las decisiones tomadas para ver qué es lo que ha fallado y corregir errores para que no vuelvan a suceder y poder seguir compitiendo a un buen nivel e ir consiguiendo objetivos.

Un modelo que debería ser el claro ejemplo y el inicio de una correcta formación se debe situar desde las bases del fútbol, enseñando a los más pequeños y contribuyendo a un cambio de paradigma de los adolescentes y adultos con nuevos métodos. 

Las bases del fútbol no deberían centrarse, como en muchos casos lo hacen en enfatizar los resultados obtenidos, sino que, sería necesario adaptar el desarrollo de los conocimientos del fútbol, además de su aprendizaje psicomotriz a una enseñanza de afrontamiento de las situaciones que se nos presentan antes, durante y después de un partido. 

Éste es un momento primordial, y como tal, debería ser el propicio para enseñar como se deber hacer atribuciones externas o internas, y no solo educar en lo que está bien o mal, de tal manera que los niños adquieran una pasión y aprendan a fortalecer sus valores.

“No pretendas que las cosas ocurran como tú quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz”. Epicteto de Frigia.

¡Nos vemos en los campos de fútbol! ¡Si tienes preguntas, dudas u opiniones, escríbenos!


Contenido elaborado junto a apasionados del fútbol de Decathlon. 


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