CONCIENCIA CORPORAL

Comentarios 0 94 4/5
FacebookTwitterEmail

Quédate quieto. No te muevas.

Nota cómo está repartido el peso de tu cuerpo. ¿Te has parado a pensarlo? ¿Y tus piernas? ¿Cómo están? ¿Columna vertebral, abdomen, hombros, brazos, cabeza?

Poco a poco vamos a ir tomando conciencia sobre el estado de los músculos, escúchales, ¿están relajados, tensos, oxidados? 

Paulatinamente vas a ir colocando tu cuerpo en una postura más relajada, empezando por la colocación de los pies, paralelos entre ellos y con los dedos mirando hacia adelante. 

Cierra los ojos.

Subiremos por los gemelos relajando dichos gemelos hasta que llegamos a la rodilla. Visualizamos el volumen de la rodilla junto con sus ligamentos, tendones....etc, hasta que llegamos a los muslos, cuádriceps e isquiotibiales, intentamos darle la mayor soltura para relajar las fibras que componen dichos músculos.

Captura de pantalla 2019-04-30 a las 13.38.19
Captura de pantalla 2019-04-30 a las 13.38.27

Subimos por el glúteo y llegamos a la musculatura lumbar, seguida de la dorsal y cervical. Creamos espacio entre vértebra y vértebra dotando de elasticidad y esponjosidad al disco intervertebral que las une. 

Sin dejar de notar el contacto de los pies con el suelo (nuestro único punto de apoyo), relajaremos las costillas, el esternón, el diafragma y a su vez los hombros, brazos, codos, muñecas, cada dedo de la mano, imaginando que nuestra cabeza es un globo que flota hacia el techo (de este modo es más fácil notar la sensación de flotar y de relajar y desenchufar los músculos), relajaremos la base del cráneo, la mandíbula, la boca, los labios, la lengua, la cara, los párpados, las cejas, la frente, todo el sistema nervioso y comenzaremos a respirar profundamente.

La sensación es de bienestar que sentimos es incalculable.

¿Te atreves?

: