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Beneficios de la Actividad Física en los niños

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Conocer los beneficios del ejercicio es clave para entender la importancia de hacer deporte para el desarrollo en la infancia. El cuerpo humano ha evolucionado para ser físicamente activo. En otras palabras, nuestro cuerpo necesita la actividad física para mantenerse sano.

¿Cómo podemos definir lo que es la actividad física? La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la actividad física como “todos los movimientos que forman parte de la vida diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades deportivas”. Además,  advierte de que en el mundo el 80% de los niños y niñas y adolescentes no realizan suficiente actividad física diaria, lo que puede poner en riesgo su salud. La actividad física regular está asociada a una vida más saludable y más larga. Por el contrario, la inactividad, o sedentarismo, está reconocida como uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas.

¿Es lo mismo ejercicio físico y deporte? Muchas veces usamos indistintamente estos conceptos, pero tenemos que saber que no significan lo mismo. Cuando hablamos de ejercicio físico, se trata de la actividad física programada y estructurada, con un planteamiento/objetivo que seguir; mientras que el deporte, es el ejercicio físico (ya programado) que además tiene un reglamento que se debe de cumplir.

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¿Por qué es importante para los niños ser físicamente activos?

La actividad física en la población infantil afecta, no solo a su salud física, sino también a la psicológica y social. Por ello, esa actividad  no puede reducirse solo a los aspectos motores sino que ha de englobar otros como los expresivos, comunicativos, afectivos, cognitivos y lúdicos que afectarán a su salud emocional.

Debe ofrecérsele al niño, no imponerse ni presionarse, sino todo lo contrario, se deben animar a entrar en contacto con otros niños y con su propio cuerpo.

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Lo primero que aprenderán los niños al realizar algún tipo de actividad física es a relacionarse, tanto con sus pares como con los adultos, que serán los encargados de enseñarles los juegos o reglas del deporte. Además, como acabamos de comentar, el ejercicio es ideal para el aprendizaje, ya que no sólo se estimula la movilidad del niño, sino que también se le enseña a respetar las reglas y la integridad física y emocional de sus compañeros, como de sí mismo. Otra ventaja que se suele dar con la realización de actividad física es el aprendizaje a cooperar y superar la timidez, aspecto que está muy presente en los primeros años del crecimiento.

Por otra parte, la realización de algún tipo de ejercicio o deporte, ayudará a fortificar el crecimiento y la tonificación de los músculos, ofreciéndoles mayor resistencia y aumento de la fuerza de sus extremidades y tronco.

¿Qué pasa si el niño tiene problemas de coordinación o sobrepeso? Todos los niños, incluso aquellos a quienes más les cuesta coordinar, necesitan estar físicamente activos. La actividad puede ser particularmente útil para el bienestar físico y psicológico de los niños con problemas de peso.

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¿Cómo puedo promover la actividad física en los niños?

  • La actividad física se debe aumentar reduciendo el tiempo dedicado a actividades sedentarias (ver la televisión, jugar a los videojuegos, hablar por teléfono, etc.).
  • La actividad física debe resultar divertida para los niños y los adolescentes.
  • Los padres deben tratar de ser modelos de estilos de vida activos y ofrecer a sus hijos oportunidades de aumentar la actividad física.

¿Qué beneficios puede conseguir el niño siendo físicamente activo?

Existen múltiples cuestiones a tener en cuenta en una programación de actividades físicas o deportivas dirigida a niños y niñas en edad escolar. En ellas incluiremos contenidos destinados a alcanzar unos objetivos variados y  óptimos, que ayudarán a conseguir esa educación integral que pretendemos. Dentro de estos beneficios podemos encontrar:

  • Favorece el crecimiento físico y mental. El deporte favorece el proceso de crecimiento, debido a la estimulación que se produce en el tejido óseo y muscular. Además ayuda en el desarrollo de capacidades como la percepción espacial, la coordinación, la agilidad y el equilibrio. Permite conocer las limitaciones de nuestro cuerpo, mejora el autocontrol, nos ayuda a ser más humildes y a sobrellevar situaciones límite.
  • Corrige y previene problemas de salud. Ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad. La práctica de ejercicio físico activa el sistema inmunológico y los ejercicios de fuerza y elasticidad corrigen posturas que ayudan a fortalecer el sistema músculo-esquelético.
  • Potencia la creación de hábitos. El deporte predispone a la adquisición de hábitos de vida saludables y comportamientos positivos. Entre ellos destacamos la alimentación más equilibrada, hábitos de higiene y organización de tareas.
  • Enseña responsabilidad y respeto. La práctica habitual de deporte predispone a cumplir diariamente con un compromiso. Durante el juego se toman decisiones y además hay que asumir sus consecuencias, lo que afecta a todos los compañeros. La responsabilidad y el respeto están conectados con el compañerismo, el compromiso, la deportividad y el esfuerzo (valores).
  • Ayuda a superar la timidez y potencia las habilidades sociales. La práctica de deporte ofrece la oportunidad de desarrollar habilidades sociales que  beneficiarán a los niños y niñas durante toda su vida. Además enseña habilidades de liderazgo, de cohesión de equipo y comunicación.
  • Favorece el trabajo en equipo. Para conseguir el éxito hay que trabajar en equipo. La práctica de deporte nos enseña a colaborar, sabiendo que nuestro esfuerzo es importante pero que sumado al del resto es aún más importante.
  • Ayuda a reducir el estrés y mejora el rendimiento académico. Los niños que llevan a cabo algún tipo de deporte de manera regular tienen una mayor capacidad de concentración, lo que incrementa su rendimiento escolar. Además, ayuda a combatir posibles crisis de ansiedad o de depresión y mejora el estado de ánimo.
  • Aumenta la autoestima. La superación de retos hace que el niño/a se sienta seguro/a y capaz de enfrentarse a nuevas situaciones. Ganan confianza en sí mismos cuando se les reconoce el trabajo bien hecho, lo que aumenta su autoestima.
  • El valor del esfuerzo. El deporte motiva el esfuerzo. Un aumento del esfuerzo tiene resultado positivo, el entrenamiento a medio y largo plazo prepara para conseguir la meta.
  • Evita el sedentarismo. El ocio deportivo previene el exceso de tiempo dedicado a otras alternativas sedentarias y pasivas.
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Para concluir, hay que recordar que el/la niño/a busca generalmente divertirse,  por lo que esto debe ser una constante en la aplicación y desarrollo de las sesiones.

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