Practicar Aquagym: tonificación sin impactos

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¿Por qué practicar aquagym?

A través de practicar aquagym trabajamos la tonificación muscular; éste adapta al medio acuático el trabajo físico que se realiza en tierra, con la ventaja de la ingravidez que aporta y la reducción de los impactos. 

Con el aquagym se mejora la condición física general, además nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida, reduciendo grasas y aliviando el estrés acumulado. Por si fuera poco, al desarrollarse en equipo sus beneficios psicológicos influyen positivamente en el día a día.

Practicar aquagym permite una mejor recuperación de las lesiones, por lo que es muy recomendable para personas en procesos de rehabilitación. Se trabajan diferentes grupos musculares de forma específica y se alternan ejercicios de la parte superior, media e inferior del cuerpo, con o sin material. 

Al principio se veía más destinado a personas con lesiones y de edad avanzada pero poco a poco se ha extendido al resto de la población por sus magníficos beneficios y su componente dinámico y divertido.

Existen diversas disciplinas derivadas, cuyo nexo en común es la ejercitación en el medio acuático, como son aquaerobic, aquaspinning, aquastep, aquaritmos, aquaboxing, aquayoga, aqualates o aichi. Se suele practicar en el vaso pequeño o en la parte menos profunda de la piscina, según las características de la instalación.