Respirar en natación: Y tu, ¿sabes respirar?

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Algo fundamental para todos los que nos movemos por el medio acuático es la respiración. Una buena respiración en el agua es aquella que se asemeja a la forma en la que respiramos fuera de ella, es decir, de la forma más natural. El objetivo es llegar a respirar en natación por acto reflejo, aunque parezca costoso, es factible. 

A continuación os dejo unos consejillos para que os resulte más fácil respirar de forma natural en el agua.

Consejos para respirar en natación

  • Lo primero es nadar relajado, cuando queremos trabajar la respiración debemos priorizar la relajación, despacito y buena letra. Podemos incluso trabajar a la orilla de la piscina tan solo inspirando fuera y expirando el aire dentro del agua. Poco a poco ya juntaremos el nado con la respiración.
  • La exhalación, el momento en el que dejamos ir el aire de nuestros pulmones, podemos llevarlo a cabo por la boca o por la boca y la nariz dependiendo de varios factores, por ejemplo, el ritmo que llevamos. La exhalación debe ser lenta y suave para evitar la hiperventilación.
  • La inhalación debe ser corta, usando la boca para lograrlo ya que cuando cogemos aire por la boca llenamos más rápido nuestros pulmones de aire que cuando lo cogemos por la nariz, razón por la que se inhala por la boca y se exhala por nariz o nariz y boca.

Muchos somos los que tenemos tendencia a inspirar cada vez como si fuera la última, ¡error! De esta manera nos encontraremos cansados más rápidamente y nos costará más mantener el ritmo y la técnica.

La exhalación puede durar el doble o incluso mas que la inhalación.

Hay multitud de ejercicios con los que trabajar la respiración, y debemos ser graduales para conseguir resultados.

Un buen ejemplo sería como hemos dicho antes empezar por ejercicios simples en la misma pared, sin nadar, tan solo exhalando el aire dentro del agua y asomar la cabeza para inspirar. Cuando lo tengamos dominado lo podemos hacer en movimiento, con una tabla trabajando los pies de crol por ejemplo, seguidamente incluyendo la brazada para respirar, es decir, cada vez que tengamos que coger aire, hacerlo con una brazada para así coger el hábito.

Un dato a tener en cuenta es que cuantas menos inhalaciones realicemos (dentro de unos límites según nuestro nivel) mejor nadaremos, pues mejor alineados iremos en la línea horizontal del agua.

Nos vemos en el próximo post con ejercicios detallados sobre cómo respirar en natación.

¡No os lo perdáis!


Contenido elaborado junto a apasionados de la natación de Decathlon. 

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