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Despliega tu energía

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Falta de tiempo, cansancio, frío... No siempre es fácil mantener la motivación y encadenar largos varias veces por semana. Nabaiji te da algunos trucos para que trabajes tu psicología y consigas el empuje necesario para hacer ejercicio cuando te falte la motivación. 

No dejes el placer en un segundo plano y acaba con la monotonía:

  1. Prueba la sesión híbrida. Nuestro buen plan de entrenamiento: combinar natación y refuerzo muscular para dinamizar las sesiones. Se trata de alternar largos, salidas del agua, ejercicios musculares durante la sesión, entradas en el agua, largos, y así sucesivamente... La parte de natación acelera el consumo de grasas y al mismo tiempo te permite recuperarte. Por su parte, el tiempo dedicado a la musculación te permite mantener la masa muscular y quemar más energía. De este modo podrás, gracias a este tipo de entrenamiento, trabajar en seco los músculos que se usan de modo principal y secundario durante la natación (tríceps, pectorales, dorsales, abdominales...). ATENCIÓN AL DOLOR: este tipo de trabajo puede ser muy duro durante una sesión láctica, sobre todo cuando se trata de nadar al sprint usando un grupo muscular ya muy congestionado por el trabajo en seco. ¿No sabes cómo organizar tu entrenamiento híbrido? ¡Aquí tienes una sesión ya hecha para ti!
  2. Lleva un control en un cuaderno de entrenamiento. ¿Falta de ganas, pérdida de motivación, te enfrentas a veces al entrenamiento con apatía? ¡Conviértete en tu propio entrenador! Trata de llevar un cuaderno de control en el que fijarás en primer lugar tus objetivos a corto y a largo plazo, para intentar superarte. También puedes anotar en él todos tus esfuerzos, resultados y pruebas de entrenamiento. De este modo, podrás medir fácilmente tus progresos y rememorar los buenos momentos vividos durante los entrenamientos. Además, el cuaderno de entrenamiento te permitirá establecer el planning de sesiones para integrarlas mejor en tu día a día. Es un buen medio para progresar con el tiempo y, sobre todo, para alcanzar tus objetivos deportivos más rápidamente. Huelga decir que luego tendrás que cumplirlo. Pero de este modo, ¡el entrenamiento se convertirá en una cita que no podrás saltarte!
  3. Cambia de entorno. ¿Cómo puedes recuperar las ganas de meterte en el agua? ¡Lanzándote a otra piscina! Todas las piscinas no proporcionan las mismas sensaciones. Algunos nadadores te dirán incluso que existen dos categorías de piscinas: las lentas y las rápidas. En efecto, los apoyos no son necesariamente los mismos en todas las piscinas y seguro que te sientes más cómodo en unas que en otras. (Temperatura, profundidad, ambiente...). Y para los más valientes, las aguas abiertas pueden ser una buena solución. Nadar en un entorno natural es una experiencia diferente y estimulante, siempre que se respeten ciertas normas de seguridad.
  4. Atrévete con los retos. Encadenar largos sin un verdadero objetivo favorece la desmotivación a largo plazo. Así que no dudes en salir de tu «zona de confort» fijándote objetivos que te superen un poco. Centrarte en un objetivo para alcanzarlo te permitirá evaluar la eficacia de tus entrenamientos, así como los puntos fuertes y débiles que tienes que trabajar. Además, un objetivo ambicioso te hará seguir adelante y dará un gran impulso a tu motivación. Sobre todo, si les hablas del proyecto a tus personas cercanas. ¡No seas modesto, atrévete y sé ambicioso!
  5. Nada en grupo. La natación no es un deporte fácil y nadar solo puede hacer que te desmotives rápidamente. ¿Quizá necesitas practicar con más gente? Si practicas con amigos, con tu pareja o simplemente con compañeros de esfuerzo, tus sesiones de natación pronto serán mucho más estimulantes. La energía del grupo permite normalmente aumentar la fuerza física y psicológica para dar un empujón a la motivación cuando empieza a fallar. La natación en grupo permite sostenerse mutuamente y mantener una cierta regularidad en el planning de entrenamiento. Además, si el resto de nadadores tienen más o menos tu mismo nivel, la emulación hará que os impliquéis más y que progreséis más rápidamente. Por último, puedes coger el toro por los cuernos y apuntarte a un club. Es una manera eficaz de crear vínculos rápidamente y de ir a nadar con regularidad. ¡Y estarás tan contento de haberlo hecho que sin duda estarás impaciente por volver a ver a los compañeros sesión tras sesión!
  6. Infórmate sobre la natación. Para mantener la motivación nada mejor que alimentar el propio interés por la natación. Si te mantienes al corriente de los resultados de tus campeones favoritos, miras reportajes, documentales o incluso grandes acontecimientos del mundo de la natación, lo más probable es que te entren ganas de tirarte al agua. De esta manera, pronto te entrará el gusanillo de seguir la actualidad de este deporte acuático, de saber más y de descubrir ideas para ponerlas en práctica, lo que probablemente hará que tengas ganas de seguir con tus esfuerzos y de marcarte nuevos objetivos.


Contenido elaborado junto a apasionados de la natación de Decathlon. 

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