¿Qué aporta psicológicamente la natación a mi hijo?

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¡Hola tiburones!

Mi nombre es Aída, soy vendedora en Decathlon Cartagena. He practicado la natación desde pequeña, la cual me ha aportado grandes experiencias y valores. Tuve que dejar de competir pero nunca me he desvinculado de este deporte. Soy monitora de natación y árbitro de natación y waterpolo. Mi otra pasión es la psicología, carrera que estudié y que he podido aplicar en el deporte, y a partir de ahora en este blog.

¡Espero poder aportaros muchas cosas con mis conocimientos y mi pasión por este deporte!  

Quiero tratar en mi primer post un tema muy importante para mi:

Cuando nuestros hijos son pequeños, siempre pensamos en actividades extraescolares a los que apuntarlos, pero ¿por qué deberíamos pensar en natación como una buena opción? Siempre se ha dicho que la natación es muy buena a nivel físico, sin embargo, muy pocas veces nos hablan de los beneficios psicológicos:

  • Favorece el desarrollo cognitivo del niño: El agua fomenta la imaginación y creatividad y estimula la capacidad del juego del niño.
  • Realiza una descarga de energía: Al ser un deporte que se realiza en un medio distinto al normal, hace que el niño se canse más y al salir, se encuentre totalmente relajado, creando a largo plazo una relación positiva con el deporte.
  • Crea confianza e independencia: El niño aumenta su autoestima al ver cómo es capaz de desarrollarse en el medio acuático y esto influye en una mejor percepción de sí mismo.
  • Aumenta la socialización y aporta valores: Cuando vas a entrenar, creas un clima único con tus compañeros y tu monitor, respeto por los que te rodean, responsabilidad de tu material y la piscina y organización de tu tiempo libre. Gracias a esto, se produce un aumento del rendimiento escolar y la mejora de la convivencia
  • Desarrolla habilidades de supervivencia: Aprender a nadar es sinónimo de seguridad, ya que el niño se siente más protegido. No hay que olvidar que un gran porcentaje de accidentes se producen por no saber nadar.
  • Introduce conductas de higiene y cuidado: Cuando el niño es muy pequeño los padres entran a ayudarle a cambiarse, pero enseguida quiere hacerlo él solo, por lo que aprende la importancia de los hábitos higiénicos y desarrolla una gran autonomía.
  • Afán de superación y deportividad: Llegados a cierta edad, comienzan sus primeras competiciones, creando un ánimo de superación y alimentando su espíritu deportivo, aportando un gran beneficio a su salud mental.

niños nadando

En resumen, el niño que practica natación se sentirá más seguro, con mayor autoestima y aprenderá valores diferentes y complementarios a los que puede aprender en el colegio o en casa, haciendo que estas características pasen a formar parte de su personalidad, interiorizándolas y reflejándolas en su crecimiento.

Espero que os haya servido de ayuda y que comentéis y compartáis vuestra experiencia.

“Un niño seguro de sí mismo, será un adulto feliz”


Contenido elaborado junto a apasionados de la natación de Decathlon. 

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