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Y si llueve, ¿puedo seguir jugando?

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Cómo jugar a pádel en días de lluvia

La lluvia es una de las condiciones atmosféricas que más pueden alterar el juego en el pádel cuando jugamos en exterior. Depende de la intensidad de la misma nos tocará dejar de jugar, o por el contrario, podremos continuar jugando extremando la seguridad. Sea como sea, el nivel de alerta y precaución tiene que ser muy alto. ¡Casi tanto como nuestras ganas si decidimos seguir el juego!

La lluvia es un factor impredecible y nos puede sorprender en cualquier época del año. En esta época del año, resulta imprescindible mirar cómo estará el tiempo el día que decidamos montar nuestro partido de pádel. Prever la climatología será uno de los factores clave para disfrutar de nuestro deporte pasión. Si en ese momento observamos que el clima no será muy favorable, lo mejor es que busquemos una pista indoor. Pero hay ocasiones en las que resulta imposible acertar y el clima nos puede jugar una mala pasada en cualquier momento. ¿Quieres saber cómo afectará la lluvia a tu juego si decidimos seguir jugando? En unos sencillos pasos te lo explicamos. ¡Sigue leyendo!

Lluvia en el Pádel

  • Pelotas empapadas: Al mojarse la superficie y la pelota entrar en contacto con ella, lo primero que vas a notar es que las no botan de la misma forma, algo evidente, pues están llenas de agua. El bote es más corto y la salida es menor, por lo que nos tocará acercarnos y agacharnos más hacia ella para poder impactar la pelota con facilidad. No olvides que el peso también varía, por lo que tendrás que aumentar tu fuerza para conseguir el mismo resultado que si la pelota estuviera en su estado normal.

  • Cristales húmedos: Llueva o no, este factor se puede dar con mucha frecuencia según el lugar donde te encuentres. La humedad es otro de los elementos que alteran considerablemente nuestro ritmo de juego. ¿Quieres saber cómo? La respuesta es sencilla. La pelota simplemente cae. No rebota ni sale del cristal, sino que tiende a morir en cuanto toca el metacrilato. Por ello, como en el caso anterior, te aconsejamos que te acerques a ella todo lo que puedas y que agaches bien las piernas.

  • Moqueta resbaladiza: Quizá sea la condición más perjudicial para nosotros mismos. Un mal deslizamiento, un pequeño resbalón o una pelota forzada pueden acabar siendo los motivos de una gran lesión. ¡Y no queremos eso! Por tanto, extrema las precauciones cuando el agua alcance más espacio de lo previsto. Haz movimientos cortos, utiliza más el control que la fuerza e intenta no recorrer mucho espacio en un mismo punto. Además, te recomendamos un calzado apropiado donde destaque el buen agarre a la superficie.

¡Consejo! Una vez termines de jugar, seca y guarda tu pala de pádel en el paletero lo más rápido posible. Los cambios de temperatura, así como el agua y otros factores, perjudican el estado de las gomas de tu pala, y por tanto, afectarán a tus golpes en los próximos partidos.

¡Gracias por leer mi artículo! ¿Te has encontrado alguna vez en una situación similar? Cuéntanos tu experiencia. Si quieres tener más conocimientos sobre otro tipo de situaciones no dudes en dejar un comentario o consulta nuestro catálogo para encontrar todo lo necesario en un dia lluvioso.

¡Nos vemos en la pista! 

Raquel Vacas 

Pasionada del Pádel 

Decathlon Alicante

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