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La pesca con vinilos en el mar

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Durante los últimos años, los vinilos han cobrado mucho protagonismo en la pesca spinning, ya que tanto en el agua dulce como en el mar, proporcionan grandes resultados, gracias a su movimiento realista.

Hoy me centraré en la pesca en agua salada, ya que cada día que pasa, los vinilos ganan más adeptos.

Estos son válidos para la pesca de muchos peces, si bien en la costa gallega, las especies más susceptibles de ser capturadas con estos señuelos, son las lubinas, los pintos o maragotas, los abadejos, las caballas y verdeles. En menor medida podríamos pescar algún sargo, haciendo una pequeña adaptación, que consiste en colocar un anzuelo a mayores.


Para la pesca en zona de rocas, los vinilos con anzuelo móvil (kit ancho), funcionan muy bien, ya que este va oculto en el interior de los mismos.

Un truco que funciona muy bien con los pintos y maragotas, es dotar al vinilo de un anzuelo a mayores en la cola de este, utilizando un anzuelo simple sujeto con un trozo de trenzado.

Para ello basta anudar el trenzado al anzuelo y pasarlo a través del cuerpo del vinilo, con la ayuda de una aguja de las utilizadas en surfcasting para anzuelar la sardina o una aguja de lana. A continuación hacemos una pequeña lazada al final del trenzado, para sujetarlo en la grapa o en el ojal de la cabeza plomada.

Dado que los pintos y maragotas disponen de unos dientes que cortan fácilmente un vinilo, el anzuelo extra permite que a la hora de clavar al pez, este no tire del vinilo, ya que la tensión se descargará sobre el anzuelo con el trozo de trenzado.

Estos vinilos con el anzuelo oculto también funcionan muy bien cuando tenemos algas en la zona de pesca, ya que es mucho más difícil que se enganchen, ya sea con algas en suspensión o con las que están ancladas al fondo.


Por otro lado tenemos los vinilos con anzuelo fijo (eelo 110). Se pueden usar indistintamente en zonas rocosas o en playas, si bien estos últimos escenarios serían más adecuados, ya que en estos, el anzuelo va por fuera del cuerpo del vinilo, siendo más probable el enganche. Si de todas maneras queremos utilizarlos en fondos de roca, bastará elegir zonas con algo más de profundidad o adecuar el peso para que estos no desciendan tan rápido.

Existen otros vinilos que se llevan usando desde hace muchos años, que son los que imitan a pequeños lanzones, del tipo raglou o red gill (raglou). Dado que estos tienen un peso muy reducido, para lanzarlos nos ayudaremos de un buldoballragbombeta.

El montaje para utilizar este tipo de vinilos es muy sencillo. Con el buldo basta sujetar la línea del carrete a uno de los ojales y el otro dejarlo para atar un trozo de nylon o fluorocarbono (que elegiremos en función de la longitud de la caña) al que ataremos el vinilo. Este mismo sistema lo utilizamos con el ballrag. Para la bombeta procederemos de otro modo. Pasaremos la línea del carrete a través de la bombeta (flotante, semihundida o hundida) colocaremos una perla de goma, que protegerá el nudo del quitavueltas que pondremos al final. Y por último el bajo de línea de nylon o fluorocarbono, con el vinilo elegido.


Ahora que ya sabemos qué tipos de vinilos tenemos disponibles, pasaré a comentaros el movimiento de los mismos.

Otra de las virtudes que tienen los vinilos, además de sus libreas realistas, su movimiento y su consistencia natural, es que nos permite pescar toda la capa de agua, lo cual es muy interesante. Para ello basta hacer el lance a la zona que queremos prospectar y dejar que el vinilo vaya al fondo. Una vez ahí, empezaremos a recuperar el señuelo con toques de muñeca amplios, para ejecutar un movimiento de dientes de sierra. Esto suele funcionar muy bien con las lubinas, pintos y abadejos, que se encuentran pegados al fondo.

En zonas más someras podemos recuperar los vinilos con toques de muñeca más rápidos, efectuando distintas combinaciones, de manera que simule a un pez en apuros.

En playa tenemos un poco más de libertad a la hora de las recogidas, ya que incluso podemos dejar que el vinilo se arrastre por el fondo, imitando un lanzón que se entierra en la arena.

Esto sería grosso modo, lo más destacado para la pesca de los distintos peces depredadores, pero como comenté anteriormente, también podemos pescar sargos con los vinilos. Una buena forma de pescarlos sería utilizando pequeños vinilos tipo pez, con cola shad, montándolos con un anzuelo trasero, como expliqué con el montaje para la pesca del pinto o maragota. Hay que pensar que el sargo se alimenta principalmente de mejillones, percebes, cangrejos y otros crustáceos. Por ello, un pequeño cangrejo, camarón o pececillo, puede ser la mejor elección. Esto no quiere decir, que en un momento puntual, un sargo no se abalance sobre un vinilo destinado a la captura de la lubina.


Por último quiero comentar una última clasificación que podemos hacer de estos señuelos y no es otra que la de los vinilos plomados y los vinilos sin plomar.

En el mercado tenemos a la venta este tipo de señuelos, con acabados que imitan a la perfección la apariencia de un pez, de manera que solo tenemos que sujetar el engaño a la grapa y ponernos a pescar.

En segundo lugar tenemos la opción de comprar las cabezas y vinilos por separado. Esto nos permite combinar distintas tallas y pesos, adaptando el señuelo a la zona en la que queremos pescar. Es decir, que para un cuerpo de vinilo de 10 cm, podremos usar distintas cabezas plomadas de 10, 15, 25 gramos, por ejemplo. Basta con guardar una cierta proporcionalidad en el conjunto, y ya tendremos todo listo para ir de pesca.

¡¡ Un saludo y que la pesca os acompañe !!




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