Correr con temperaturas altas... ¿sí o no?

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Tener un hábito deportivo responsable en climas cálidos, pasa por conocer, valorar y anticiparse a las reacciones de nuestro cuerpo. 


Para poder valorar si eres un runner que se adapta bien a las altas temperaturas y si tu práctica deportiva es beneficiosa o no para tu salud, antes debes aprender a conocer tu cuerpo y comprender de qué forma reacciona a la hora de combatir esta situación climática.

Aunque el cuerpo humano tiene una enorme capacidad de adaptación, los factores climáticos afectan directamente en el rendimiento deportivo del corredor alterando principalmente los factores fisiológicos y psicológicos de éste. 

Pero, ¿por qué baja el rendimiento? ¿qué es lo que está ocurriendo exactamente en nuestro motor?

 Factores fisiológicos:

  1. Reparto no equitativo en el fluido sanguíneo: en condiciones calurosas, nuestro cuerpo bombea la mayor parte de la sangre hacia la piel, disminuyendo el transito sanguíneo por los músculos y reduciendo así la oxigenación/energía y reservas de glucógeno, produciendo síntomas de calambres y sobrecargas musculares y, así mismo, reduciendo principalmente nuestra capacidad anaeróbica. La mejor solución es ser preventivos en la nutrición, para aportarle a los músculos una cantidad suficiente de energía y optimizar así la frecuencia de paso.
  2. Mayor cantidad de latidos: para poder administrar riego sanguíneo tanto a la piel como a los músculos, nuestro corazón necesita bombear más rápido para compensar el trabajo en exceso de nuestra máquina reduciendo en este caso la capacidad aeróbica. La única solución al respecto es adecuar el ritmo disminuyendo la FCM (Frecuencia Media Cardiaca). En entrenamiento esto no va a suponer ningún riesgo, ya que la calidad será la misma aunque el ritmo sea menor.
  3. Mayor evacuación de líquidos: para poder neutralizar la temperatura, nuestro cuerpo tiende a interactuar con el clima mediante la Homeostasis. Como consecuencia, generamos mayor sudoración y con ello, mayor deshidratación y pérdida de sales. De ahí la gran importancia de hidratarnos regularmente antes y durante la carrera.

Correr con temperaturas altas... ¿sí o no?

Los factores climáticos afectan directamente en el rendimiento deportivo del corredor[/caption] Factores psicológicos:

  1. Incomodidad y estrés: el cuerpo produce en nuestra mente un estado de defensa generando estrés cuando las condiciones climatológicas son extremas.

Siendo entonces conscientes de estos riesgos y sabiendo cómo prevenirlos, correr en tiempo cálido es una gran oportunidad para no bajar la forma en verano, y además, aprovecharnos de los beneficios que a continuación os presentamos:

  1. Te va a ayudar a retener muchos menos líquidos en tu cuerpo: si bien es cierto que sudar no va ayudar a quemar más y adelgazar, una gran ventaja de correr con temperaturas altas es que nuestro cuerpo reduce un 35% más de líquidos.
  2. Reduce el riesgo de lesiones musculares: en la época invernal, los músculos están más tensos por el frío y necesitamos mantenerlos constantemente en calor privándonos de realizar paradas sin volver a calentar, mientras que en verano nuestros músculos están más distendidos. Aún así, hay que hacer un calentamiento de calidad siempre que salgamos a correr, pero con la ventaja de poder hacer paradas intermedias sin un alto riesgo de lesión, ya que nuestro cuerpo mantiene su temperatura.
  3. El sol aporta mayores niveles de Vitamina D: El aporte de la Vitamina D a nuestro cuerpo es muy beneficioso para la mineralización de los huesos y ayuda la absorción en el intestino asimilando mejor el calcio y el fósforo.
  4. Aumenta el nivel de EPO en nuestro cuerpo: Al correr en condiciones calurosas, como hemos comentado antes, la fatiga aumenta y el rendimiento disminuye, ya que nuestras células transportan menos oxígeno. Ahora bien: cuando esta dinámica es repetida, su cuerpo se aclimata y desarrolla sus propios mecanismos, produciendo de forma natural la famosa hormona conocida como EPO (eritropoyetina endógena). Esto nos va a aportar mayor número de glóbulos rojos y con ello, vamos a conseguir que se transporte una mayor parte de oxígeno a nuestros músculos.

Como resumen: correr en tiempo cálido no es malo, siempre y cuando lo hagas con la responsabilidad y la prevención debida. No dejes pasar la oportunidad de disfrutar de sus ventajas, ¡abrocha las zapatillas y sal a revolucionar tu cuerpo para ponerlo en plena forma!


Contenido elaborado junto a apasionados del running de Decathlon. 


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