Menú

Elegir las zapatillas adecuadas

0 124
-/5

Zapatillas para correr

Como norma general, cuando vamos a comprarnos unas zapatillas para correr y no llevamos un tiempo haciéndolo, o simplemente, no nos hemos acostumbrado a toda la jerga técnica del Running; la compra de un par nuevo de zapatillas se puede convertir en toda una odisea.

Llegamos a la tienda y nos encontramos con un número sin fin de zapatillas y de colorines en los que el payaso del detergente estaría en éxtasis. A esto (que no es poco) se le puede sumar la pregunta de marras: “¿Eres pronador, supinador o neutro?”.

Ante esta pregunta lo más lógico es que entremos en pánico, nos den convulsiones, parpadeemos en modo cortocircuito y que nuestra cara sea la misma que si nos piden que arranquemos el transbordador de la NASA. En el mejor de los casos es probable que salgamos al paso con un: “no sé… ¿para correr?”. Y es aquí, tras un silencio incómodo (al más puro estilo de El Bueno, El Feo y El Malo), cuando tenemos que darnos cuenta que cuanto más fácil, cómodo y cercano hagamos nuestro lenguaje, más amigos runners haremos y la conversación será realmente fluida.

A vueltas con el Supinador, Neutro y Pronador:

Esto no es más que saber si el pie se hunde hacia el interior de la pisada (es decir, prona), si por el contrario se vence hacia el exterior (es decir, supina) o si por el contrario se queda en estado de equilibrio (neutro).

Pues bien; aquí va el dato para que te estalle la cabeza. De modo natural, el pie tiende a ir hacia el interior para amortiguar el impacto (tanto si andas como si corres), y después tiende a supinar (ir hacia la parte exterior) para favorecer la fase de la impulsión. Lo habitual es que la pronación esté en torno al 30% del ángulo de inclinación del pie y la supinación represente en torno al 70%; considerando dentro de estos valores un movimiento normalizado del pie. Porque aunque no lo parezca, nuestros pies se mueven y se expresan.

Entonces, ¿por qué lo preguntan?

Lejos de pensar que es para torturarnos un rato, lo cierto es que la pregunta está orientada a saber si existe una sobre pronación o una sobre supinación ya que existen zapatillas que tratan de corregir esos excesos.

Y aquí es donde vienen los peros, porque no todo lo que se salga de la norma tiene por qué ser necesariamente malo.

De hecho, las marcas realizan estudios para saber qué tipo de corredores compran sus zapatillas y que tipo de pisadas tienen y, a partir de esos estudios (y otros de carácter clínico que realizan profesionales sanitarios de diferentes áreas de la salud), componen sus gamas de zapatillas “adaptadas”.

Sin embargo, todas esas zapatillas adaptadas a la pisada, están estandarizadas y no son personalizadas. En la mayoría de los casos, nos adaptamos a esas zapatillas sin problemas aunque no sean realmente como un guante. Y muy posiblemente, con el paso del tiempo y de los kilómetros que acumulamos a lo largo de las temporadas, comencemos a experimentar ciertas sobrecargas musculares e incluso puede que lleguemos a lesionarnos sin ser conscientes realmente de dónde ha surgido el problema.

Así que antes de meternos en batallas de probar zapatillas de tal o cual tipo, lo más razonable es saber qué tipo de pisada tenemos y cómo ésta se mueve y expresa para acertar de pleno en la decisión de qué zapatillas para correr nos compramos.

Sin lugar a dudas la mayor inversión económica ha de recaer en nuestra salud; así que antes de adquirir ninguna zapatilla no está demás acudir a un profesional de la podología deportiva para que nos realice el estudio de la pisada y de biomecánica de nuestro movimiento y, con toda la información a nuestra disposición, lanzarnos a por nuestras zapatillas que casi con total seguridad serán las menos intrusivas con nuestra forma de correr.

Por cierto, no te lo había comentado antes, pero al igual que sucede con la máscara de buceo, serán las zapatillas las que nos escojan a nosotros y no al revés. Porque si el pie no se encuentra cómodo en el interior de las zapatillas no merece la pena intentar forzarlo (se te revelarán). 

¡Ah!, y tampoco suelen ser las de los colores que nos molan y las del precio que nos gustan.   ;)

Comentarios
Comenta esta publicación:
  He leído y acepto las reglas de publicación de las opiniones
Autorizo a Decathlon a recopilar mis datos personales (nombre, apellidos, correo electrónico...) para publicar mi opinión
En Decathlon, nos ocupamos de tus datos personales
Esta publicación todavía no tiene comentarios. ¡Sé el primero en dejar tu opinión!

¿Quieres compartir tu experiencia
deportiva en la Comunidad?

Escribe tus propios artículos sobre tu deporte favorito.