Running y embarazo: ¿compatibles?

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En el post de hoy me gustaría hablaros sobre la combinación del running y el embarazo.

En primer lugar, hay que aclarar que si nunca antes has corrido y estás embaraza, olvídate de empezar ahora. ¿Por qué? Los expertos aconsejan que se haya corrido al menos 6 meses antes de nuestro embarazo, ya que consideran que sólo de esta forma nuestro cuerpo sabría reaccionar correctamente con el deporte sin que sea la novedad un impedimento o cause alguna anomalía.

En segundo lugar, es recomendable que consultes a tu médico antes de nada para que te confirme que tu embarazo no es considerado de riesgo y que puedes seguir corriendo sin problemas, eso sí, teniendo en cuenta algunas precauciones.

Es importante que escuches a tu cuerpo. Ahora no es el momento de seguir una rutina exigente ni obligaciones. Si no te apetece correr no te obligues a ello, decántate por un ejercicio más ligero como salir a andar o simplemente descansar. Es muy importante que no llegues a sentirte agotada.

Es recomendable que controles tus pulsaciones. Tu ritmo debe situarse en un máximo de 145 pulsaciones por minuto, si te excedes intenta bajar el ritmo hasta recuperar el nivel óptimo. Salir a correr con un pulsómetro sencillo puede ayudarte a controlar las pulsaciones.

Intenta adecuar tu ritmo y reduce tu tiempo de carrera. No correrás igual en la semana 12 a la semana 29. El primer trimestre es el más variado para las embarazadas. En el primer trimestre debes tener en cuenta que este puede ser el más complicado, ya que apenas se nota el embarazo, puedes seguir corriendo, pero tu conciencia y tu cuerpo empiezan a preocuparte en la carrera.

Además, a muchas les afectan las náuseas, los vómitos y el malestar general que puede llegar a impedirte continuar con tu ritmo habitual de entrenamiento.

Algo que deberías tener en cuenta es la hidratación: es muy importante que no pases sed ni llegar a acalorarte demasiado. Si tu pasas calor el bebé también y puede ser contraproducente para él. Te pueden ayudar las bebidas con pequeñas dosis de azúcar para recuperar fuerzas y evitar las temidas agujetas.

En tu equipamiento no olvides un buen sujetador, es una pieza fundamental y no hay mejor sensación que la de correr sintiéndonos seguras. Asegúrate que sea de tu talla, pruébatelo y mueve los brazos y el tronco para ver si el sujetador también se desplaza o se queda firme en su sitio. 

La cinta que queda debajo del busto debe quedar ajustada, pero no cortarnos la respiración: para que nos quede bien deberíamos poder meter dos dedos entre la cinta y nuestra espalda. Las costuras deben ser planas para evitar rozaduras, te aconsejo que lleves uno con las mínimas costuras posibles. Y además te recomiendo que el tejido tenga la mayor transpirabilidad posible.

Running y embarazo: ¿compatibles? | Blog Running Decathlon El sujetador debe ajustar el busto y ser transpirable.

Por último, seas o no runner, a todas las embarazas os recomiendo practicar algo de ejercicio. Ya que estar en una buena forma física te permitirá afrontar mejor el parto y una mejor recuperación posterior.

¡Salud y kilómetros!


Contenido elaborado junto a apasionados del running de Decathlon.


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