Running y embarazo

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Cada vez son más las chicas que deciden iniciarse en el mundo del running y participar cada fin de semana en las respectivas carreras de su ciudad. Pero, ¿se puede seguir practicando el running durante el embarazo? La respuesta es sí, siempre y cuando ya lo practicases al menos 6 meses antes de quedarte embarazada. 

En la actualidad las mujeres llevan el embarazo de forma muy diferente a como lo llevaban nuestras madres o abuelas, pero España todavía sigue a años luz del resto del mundo, ya que son muy pocas las mujeres que se atreven a continuar realizando deporte durante este periodo. 

Hay que tener en cuenta que “estar embarazada, no es estar enferma”, aunque siempre se debe de tener un control. Por este motivo el primer paso es visitar al médico para que confirme que tu embarazo no es considerado de riesgo y que puedes seguir corriendo.

El primer trimestre suele ser el más complicado, ya que si no fuera por los vómitos, náuseas y  el malestar no os acordaríais de que estáis embarazadas. Muchas mujeres viven estos tres primeros meses como si nada hubiera cambiado en su vida. Durante este periodo puedes seguir con tu rutina habitual. 

¿Qué significa esto? Que si antes salías 4 días a la semana puedes seguir con los mismos días, pero eso sí, sin superar nunca las 140 pulsaciones  y nada de series ni cambios de ritmo, ya que si la temperatura corporal es demasiado alta podía afectar al feto.

Durante el segundo trimestre suelen desaparecer todas las molestias y si durante el primer trimestre te has encontrado bien, puedes continuar con el ejercicio. Siempre controlando las pulsaciones y escuchando tu cuerpo. Habrá días que no te apetezca correr y no tienes por qué obligarte.

El tercer trimestre es en el que las mujeres ya se empiezan a encontrar más pesadas. Si este es tu caso, lo ideal es que disminuyas los días de ejercicio y  la distancia si has bajado mucho el ritmo. Incluso siempre puedes alternar un día corriendo y otro andando.

Por seguridad intenta correr siempre sobre pavimento plano; si pierdes el equilibrio intenta caer siempre de lado o hacia atrás, para evitar que el golpe se produzca en el abdomen. Además aprovecha los estiramientos después de correr para trabajar la zona pélvica. De esta forma durante el parto tendrás más control y tu recuperación y control de la orina después de tener a tu bebé será más rápida.

Consejos para practicar running durante el embarazo:

  • Usa un sujetador cómodo que no te produzca dolor en el pecho ni rozaduras.
  • Usa un calzado adecuado para mantener el equilibrio y evitar lesiones musculares.
  • Evita las horas más calurosas para salir a practicar deporte. Hay que evitar el calentamiento excesivo durante el embarazo, ya que puede provocar una hipertermia fetal, perjudicial para el bebé.
  • Utilizar ropa holgada y que transpire bien para no sudar en exceso.
  • Utiliza pulsómetro. Lo aconsejable es no superar las 140 pulsaciones durante la carrera, evitando en todo momento llegar al umbral máximo aeróbico.
  • Hidratación. Si esta ya es importante en el corredor habitual, mucho más durante el embarazo. Lleva agua contigo o corre por zonas o parques donde tengas siempre una fuente en la que poder hidratarte.
  • Hablar durante la carrera. Para evitar riesgo, es aconsejable mantener un ritmo de carrera que permita mantener una conversación, señal de que llega suficiente oxigeno a la placenta para alimentar al bebe.

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En definitiva, la práctica del running durante el embarazo siempre con control médico es beneficiosa, ya que favorece el retorno venoso de las piernas, disminuye la ansiedad y reduce dos efectos habituales durante el embarazo como son el insomnio y el estreñimiento. 

Por otra parte, la actividad física mejora el tono muscular y la flexibilidad de cara al parto y favorece la recuperación después de este. Además de evitar el exceso de peso, mejora el estado psicológico, evita la depresión y aumenta la autoestima.

Cada embarazo es diferente y por lo tanto es importante que aprendas a escuchar a tu cuerpo, ya que nadie mejor que tú para saber si necesitas descansar más o correr a un ritmo menor. Debes tener en cuenta que tu cuerpo se encuentra en un periodo de cambios que durante 9 meses hará que cada día sea diferente.

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