Tríada de la mujer deportista

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Los riesgos de la tríada en la mujer deportista

La tríada de la mujer deportista se ha definido como la interrelación entre disponibilidad energética, función menstrual y densidad mineral ósea, pudiendo llegar a manifestarse con consecuencias clínicas tan severas como los trastornos de la conducta alimentaria, amenorrea funcional hipotalámica y osteoporosis. Es una afección que con frecuencia padecen las deportistas de competición y se caracteriza, como hemos dicho, por tres síntomas que se presentan simultáneamente:

  • Desórdenes en los hábitos alimentarios.
  • Alteraciones en los períodos menstruales o ausencia de ellos.
  • Pérdida de resistencia ósea y mayor fragilidad de huesos con riesgo de lesiones.

La tríada de la mujer deportista es aún una gran desconocida por parte de muchos profesionales del ámbito deportivo. Se estima una alta prevalencia en jóvenes deportistas, aunque tiende a estar subestimada e infra-diagnosticada.

El síndrome suele comenzar con trastornos alimentarios. La nutrición inadecuada combinada con el ejercicio físico intenso deriva en un déficit de energía. Con el tiempo, esta deficiencia energética da lugar a trastornos menstruales e hipoestrogenismo (disminución en los niveles de estrógenos). Esta ausencia de estrógenos y una alimentación insuficiente (con déficit de vitaminas y minerales) son responsables de la disminución de la densidad ósea y la osteoporosis.