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10 consejos imprescindibles para el senderismo en primavera

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Ahora que llega el buen tiempo, somos muchos los que volvemos a lanzarnos al monte o nos proponemos metas mucho menos ambiciosas que en la exigente temporada invernal. Pero la belleza de la nueva estación y las bondades del clima a menudo hacen que olvidemos algunas normas básicas cuyo incumplimiento puede meternos en un buen jaleo. Os ofrecemos varios consejos de senderismo muy valiosos para nuestras correrías primaverales (también válidos para el estío) que hemos dividido en las diez cuestiones clave para afrontar nuestras actividades con seguridad y un alto porcentaje de éxito.

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1. Preparación física

Tras los meses de lluvia continuada en casi toda España es posible que no estés muy en forma. Comienza el primer mes con salidas suaves, no más de 2-3 horas la ida, descansando 10 minutos cada hora y evitando desniveles superiores a los 400-500 metros hasta que estés más “rodado”. La mejor preparación física es la práctica gradual y real en caminos de montaña, de exigencia creciente pero razonable. Si no puedes salir a menudo, prueba a correr en un parque pero asesorado por un experto y por supuesto previa consulta a tu médico.

2. El ritmo

Prueba a aligerar tu mochila antes de salir. Cada kilogramo que consigas quitar disminuye sensiblemente la fatiga, la sensación es parecida a caminar menos kilómetros. Casi nunca necesitarás caminar a más de 4 kilómetros por hora. Por mucho que te esfuerces no podrás recorrer 80 kilómetros en un día (eso ya lo lograron volviendo de un ocho mil Jordi Corominas, Kilan Hornet y Jordi Tosas). No vayas siempre el/la primero/a. Si no conoces el camino y algún compañero tuyo sí, es absurdo ir en cabeza sólo porque estés más en forma o por exceso de entusiasmo.

¿Uno o dos bastones? Un bastón es mejor que nada, pero sólo descarga el 5% del impacto sobre tus rodillas, prefiere la pareja completa, pues mejora tu equilibrio y descargarás el 15% de tu peso corporal+mochila.

3. Cómo vestirse

Hay varios elementos clave con los que siempre tendremos que contar en nuestras salidas. La camiseta interior debe ser lo más fina posible y con un tejido de calidad. Si te estás iniciando en el senderismo, una camiseta de manga corta es suficiente para vuestras ambiciones. Para los forros polares es mejor escoger un modelo polivalente, flexible y agradable, que generalmente son aquellos que no cuentan con membrana cortaviento. Como tercera capa elegiremos una impermeable y transpirable: es la pieza más importante del equipo en primavera. Elige modelos ligeros (menos de 500 gramos), con una impermeabilidad superior a los 10.000 milímetros y de un color llamativo, para que seas visible desde lejos. Podemos incluir también un chaleco de pluma, ligero, fácil de comprimir y no resta movilidad en los brazos. Para los pantalones nuestra opción serán unos bielásticos finos, de no más de 450 gramos, y de secado rápido. Evita los pantalones cortos en terrenos con vegetación y rocas.

4. Sobre el calzado

Lo primero que debemos decir es que aunque sea muy tentador llevar sandalias en jornadas con calor, en la montaña es una opción peligrosa y debemos reservarla solo para los momentos de descanso. Utiliza un calzado con suela dura, con lo que evitarás impactos innecesarios, reduciendo así el cansancio y la posibilidad de lesiones. Una bota ligera (1.000 a 1.500 gramos/par) es la opción perfecta para los recorridos en media y alta montaña más comunes, incluidos los que unen refugios en Pirineos o Picos de Europa, y para visitas a campos base en el Himalaya. Incluye calcetines de rizo medio si la caminata no dura más de 2 o 3 horas y de rizo grueso para excursiones más largas, con fibras frescas de poliéster multicanal. Cambia tus viejos calcetines, posiblemente el rizo esté demasiado aplastado y ya no acolche el pie.

5. Consejos de acampada

Salvo en sitios autorizados, en España está prohibido acampar en la naturaleza por norma general, pero es difícil que te multen si montas la tienda al anochecer y la levantas al amanecer, aunque cada espacio natural protegido tiene una legislación propia que debes conocer previamente y respetar.

Planifica tu jornada para tener margen suficiente a la hora de encontrar el lugar adecuado para plantar la tienda o vivaquear. Con una hora puede ser suficiente –mejor si son dos–, antes de que llegue la noche. ¿Estás cansado? Deja tu mochila a buen recaudo mientras buscas: esto facilitará que no te contentes con el primer lugar que encuentres.

Permanece en altura si el tiempo es bueno. Por cinco razones: el aire frío se acumula en el fondo de los valles; los lugares con más brisa tienen menos insectos; el viento reduce la condensación; la vista es mejor… y además contemplarás el amanecer más temprano.

No acampes debajo de árboles inclinados o muertos, dentro de un prado privado o en la hierba de la orilla de un río. ¡Y sé exigente! Asegúrate de acertar en cosas como que tu tienda esté en una superficie plana para que no se acumule el agua si llueve o que no haya acumulación de piedras o raíces en el suelo que incomoden nuestro sueño.

6. Para cocinar

La comida deshidratada es la forma más sencilla de ahorrar peso y volumen en la mochila. Sopas instantáneas y pastas rápidas pero de calidad configurarán un primer y un segundo plato que no suman más de 150 gramos.

Condimentos sencillos como el orégano, la pimienta, un diente de ajo o un sobre de sazonador tex-mex (si es que te va el picante) añadirán variedad a platos demasiados repetitivos y los harán más divertidos.

Con un cartucho mediano de gas tendréis dos personas para desayunar y cenar caliente durante 3-4 días. Los modelos con sistema de recuperación de calor o radiador en corona, ahorran hasta la mitad del combustible. No olvides llevar una taza de acero inoxidable –evita el aluminio- por persona, además del cacharro que incluya el hornillo. Es más práctico e higiénico que andar ensuciando y compartiendo una única cazuela o poto.


7. Hidratación

De 1,5 a 3 litros por persona/día son los valores recomendables de agua para la primavera y el verano. Si llevas agua de menos tendrás que cogerla de sitios dudosos o estar con la lengua como un trapo y de mal humor por la desagradable sensación de sed. Evita beber agua demasiado fría o más de medio litro seguido.

Si estás haciendo un trekking en destinos exóticos no europeos, bebe sólo agua embotellada, evita los zumos y lávate a menudo las manos. En cualquier caso lleva pastillas potabilizadoras eficaces no sólo contra bacterias, sino también contra virus y protozoos. 

8. Seguridad básica

Cada persona debe llevar un móvil con la batería cargada, el pin desconectado y el teléfono de todos los componentes del grupo.

Es una mala idea llevar a gente inexperta, grupos numerosos o niños de menos de 10 años a terrenos de alta montaña que exijan desniveles importantes, es decir superiores a los 700-800 m, o caminar más de dos horas.    Muchos seguros de accidentes, ya sean federativos o privados, no incluyen la búsqueda por extravío. Si pides un helicóptero por una nimiedad, puedes estar poniendo en riesgo la vida de los rescatadores o tener que pagar una factura de varios miles de euros, como ya le ha ocurrido a gente que solicitó el rescate de su perro porque estaba vomitando. No olvidemos que dentro de los elementos de seguridad también debemos incluir la protección contra los elementos, en este caso principalmente contra los efectos nocivos del sol. Una gorra, crema solar y gafas de sol son imprescindibles en tu equipo.

9. Las tormentas

 En primavera comenzamos a ver las primeras tormentas y el tiempo cambia muy rápidamente y en verano acostumbran a ser muy violentas, tanto por la intensidad de la precipitación (que puede arrastrar tierra y piedras en una crecida inesperada) como por el aparato eléctrico. Si hay menos de 15 segundos entre la luz del rayo y el sonido del trueno, y cada vez cuentas menos tiempo estás en peligro, desciende y aléjate de árboles aislados, cursos de agua o praderas en la que solo sobresalgas tú.

Algo que pocos conocen y muy a tener en cuenta a la hora de elegir nuestra chaqueta para senderismo es la diferencia entre impermeable y perlante. Las chaquetas con tratamiento perlante no son estrictamente impermeables (pueden dejar pasar algo de humedad cuando se satura sus columna de agua), pero aportan algo muy relevante en primavera y verano: una alta capacidad de transpiración. Esta puede ser tu opción ideal si no se prevén tormentas pero necesitamos la chaqueta por su capacidad anti-viento y para las clásicas y fugaces tormentas veraniegas.

Atención a las actividades nocturnas o con niebla. En esos casos se muestran particularmente peligrosas las travesías por pendientes con hierba, pedreras empinadas, canales y crestas rocosas. La lluvia puede empeorar la situación y propiciar resbalones mortales. Por favor no líes a tu novio/a, hijos, padres, amigos, vecinos o compañeros espontáneos si carecen de experiencia, puede costarles la vida.

Y sobre todo... ¡Cuida tus pies!

El pie es una compleja estructura, la que más ha necesitado evolucionar de toda nuestra anatomía para la adquisición de la locomoción bípeda humana. Tiene dos grandes funciones: soportar grandes cargas y proporcionar propulsión con estabilidad dinámica. Incluso en personas sedentarias, las cargas recibidas por los pies son muy elevadas, pero en la práctica deportiva resultan mucho más altas, por lo que los deportistas debemos cuidar nuestros pies con especial mimo y en muchas facetas. Uno de los grandes infravalorados del outdoor son los calcetines, pero debemos poner mucho mimo en su elección. Todos sabemos que es básico elegir el mejor “compañero” de nuestros caminos, aquel que protege al pie del sudor y al mismo tiempo le permite transpirar y evitar ampollas y dolorosas heridas. Unos calcetines de fibras sintéticas que transpiren y que te permitan acabar el día sin humedad en los pies. El ajuste, la altura, la transpiración, las costuras… son muchos los detalles a tener en cuenta que pueden suponer la diferencia entre caminar cómodos o sufrir desconsoladamente. 

Para primavera y verano tendremos que tener sobre todo en cuenta los factores de transpiración y altura. El calor y la sudoración son inevitables, por lo que nuestro principal objetivo será mantener los pies frescos y secos. A ello no sólo ayuda el factor de transpiración, también la altura, debiendo quedar siempre por encima del calzado.

Las costuras planas también favorecen nuestro confort, sobre todo en senderos de gran recorrido, al igual que los refuerzos en talón y puntera, que pueden ayudar mucho a evitar la aparición de ampollas (que se producen generalmente debido a la fragilidad de la piel producida por la humedad).

Cuidado porque los calcetines de fibras naturales como la lana o el algodón retienen el sudor. Y recuerda que cuando una prenda de montaña es realmente buena es cuando no notas que la llevas…


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