Disfrutar de la montaña en otoño

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El otoño es una de las épocas mas bonitas para disfrutar de la montaña, descubrir nuevos caminos y admirar la belleza rojiza típica de esta estación.

No obstante, el otoño también es una época mas inestable en la que llegan las lluvias y las temperaturas empiezan a descender. Es por ello que en esta entrada os propondremos algunas claves para poder disfrutar de la montaña en otoño con total seguridad y elegir cual es la mejor vestimenta para disfrutar de la jornada, desde el senderista ávido de nuevos caminos hasta el buscador de setas.

Salir a la montaña en otoño

Lo primero que hay que tener en cuenta al salir a la montaña en otoño es que los días son mas cortos, así que hay que madrugar y salir bien temprano para aprovechar al máximo las horas de luz.

Si vemos que durante la travesía tardamos mas de lo previsto o tenemos algún contratiempo que nos hace ir mal de tiempo lo mejor que podemos hacer es dar media vuelta. La montaña siempre está allí, no se moverá, así que mejor ser precavidos y no tentar a la suerte.

El otoño también es una época inestable en lo que se refiere a la lluvia, por lo que mirar la meteorología es algo básico antes de emprender cualquier travesía. Lo mejor es informarse los días antes de la jornada para ver si han habido lluvias, si ha nevado en cotas altas o si las temperaturas son muy bajas y hay probabilidad de hielo. Cuanta mas información tengamos mucho mejor.

¿Nuestro mejor aliado contra la lluvia? El impermeable. Es hora de sacar el impermeable del armario, revisar que no tenga ningún poro o se haya abierto alguna costura estanca y llevarlo si o si en nuestra mochila. Recordar que no todos los impermeables protegen igual, lo ideal para lluvias intensas es uno de 10.000 Schmemebers y una buena transpirabilidad (RET <9).

Al impermeable podemos añadirle un sobre-pantalón impermeable. Estos suelen pesar muy poco, 300-400gr, son muy compactos y suelen llevar una cremallera en la parte baja de las piernas para que sea muy fácil y rápido de poner.

Para combatir el descenso de las temperaturas lo mejor es seguir la teoría de las tres capas, adaptándola a esta estación. Podemos llevar una térmica sintética fina y transpirable, un forro polar o jersey transpirable, chaleco de pluma o sintético y complementarlo, según el frío que haga, con un softshell o con una chaqueta de pluma delgada en los días mas fríos. 

Es importante recordar que los softshells o cortavientos no son prendas impermeables, la mayoría lleva un revestimiento que permite deslizar parte del agua que cae pero no es una prenda termosellada que nos proteja en caso de lluvia mas intensa. No os olvidéis del chubasquero.