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Moncayo: paseo de verano, alpinismo en invierno

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En este post os voy a contar lo fácil que me resultó subir el Moncayo (2.314m) en este verano del 2016 y lo complicado que se me está haciendo conseguir coronarlo en pleno invierno; con dos intentos en el 2014 y 2016.

Sentado en el Circo del Cucharón con el Moncayo detrás

Comenzaré informándoos un poco sobre el Moncayo. Es la montaña más alta del Sistema Ibérico, y está situada en la frontera entre Zaragoza y Soria. En su vertiente Aragonesa, algo más de 11,000 hectáreas forman parte del Parque Natural del Moncayo. El gran tamaño de la montaña y su altitud hacen que siempre haya una acumulación de nubes manteniendo su humedad, (dato muy importante de cara al invierno).

A continuación describiré cómo fueron mis tres aventuras a lo largo de estos dos años por aquel territorio.

Primer intento invernal: Navidad 2014.

Aprovechando que disponía de varios días libres en el trabajo les comento a mi presidente del club de montaña y a un amigo la idea de subir el Moncayo. Ellos lo conocen de subirlo en verano. Para mí sería la primera vez.

Aceptan el reto y se animan 2 personas más del mismo club. En total somos cinco. Nos equipamos con  material del club: crampones y piolets. Vamos en dos coches y salimos desde Zaragoza bien temprano. El viaje son 1h y 20min.

El día comienza despejado. Hace frío, es normal, estamos a 29 de diciembre. Conforme llegamos a nuestro destino observamos que la cima del Moncayo está cubierto por sus famosas y muy habituales nubes. Pensamos que aún tendremos algo más de frío allí arriba, pero no es problema, hemos previsto esto y llevamos térmicas, cortavientos e impermeable. Bien preparado, como debe ser.

Llegamos a la fuente de los Frailes (1.321m). ¡Oh oh! No hemos bajado de los coches que ya empieza a nevar. La cosa parece que se va a complicar. Llevamos gorro, guantes, braga, ropa impermeable y buen aporte de calor, por lo que venimos preparados para esto. Disfrutamos de los primeros copos y empezamos a subir. Nos esperan 1000m de desnivel para hacer cima.

Pasada la Virgen del Moncayo sita a 1.621m la cosa empieza a complicarse. Aún nos quedan un rato entre hayedos para llegar al circo de Cucharón (1.833m), pero la nieve y el frío empiezan a apretar.

Al salir al circo ya no vemos nada. La nieve se convierte en ventisca y conforme más subimos más duro se pone.

Decidimos ir por la variante más directa a la cima, comúnmente conocida como “la pala”. Es la más peligrosa, pero llevando GPS y a los compañeros que se conocían la ruta solo tenemos que preocuparnos de llevar un buen ritmo y de andar con seguridad con los crampones.

en-medio-de-la-ventisca Subiendo por la pala.

Pasados 45min las fuerzas empiezan a flaquear y el frío comienza a hacer mella a alguno. La nieve hace daño en la cara, aun llevando braga y gafas. La ropa se congela y se acumula hielo en la braga. El panorama es alpino total.

A pocos metros de coronar, la nieve ya no es dura, y cuando andas metes la pierna hasta la rodilla. La situación no nos gusta. Nos reagrupamos y decidimos poner fin a la subida, tan solo nos quedaban unos 200m. Comenzamos a bajar.

Durante la bajada la nieve ya da de espaldas y parece otra cosa. Bajamos bastante rápido y disfrutando, ahora sí, de toda la nieve que está cayendo.

Llegamos a los coches y nos despedimos del Moncayo hasta el año que viene, porque volveremos.

nos-pilla-la-ventisca Foto para inmortalizar la poca visibilidad y la pendiente de la pala.

Segundo intento invernal: Marzo 2016

La ejecución es exactamente la misma que en 2014. Esta vez solo somos 4. Los tres que me acompañan coronaron en marzo del 2015 el Moncayo con condiciones similares. Así que esta vez voy bien acompañado para conseguir hacer cima. Uno de ellos además es mi padre.

Nos vuelve a ocurrir lo mismo, comienza a nevar desde muy abajo, aun quedando 12km con el coche. Por lo que parece, vamos a tener las mismas condiciones que en mi primera intentona.

subiendo-tras-la-ventisca Nueva vestimenta para este segundo intento. Subiendo al circo del Cucharón.

Esta vez he cambiado bastante mi ropa. Llevo térmicas, cortavientos e impermeables también, pero no son los mismos. El cambio más importante y que fue lo que desequilibró todo, fueron los guantes. Esta vez no llevo guantes de nieve, llevó cortavientos y térmicos debajo.

Cuando empezamos a subir por la pala todo va bien. Incluso comenzamos sin los crampones puestos porque agarra bastante la nieve. Cuando comienza a picar para arriba decido ponérmelos y el equipo me copia.

Empiezo tirando del grupo para marcar buen ritmo. Poco a poco pierdo fuelle. - ¿Estas bien? Me pregunta un compañero que me adelanta. -Si si dale, solo que tengo frío en las manos. Cuando me alcanzan mi padre y el otro compañero me vuelven a preguntar. Las manos me duelen, y a la vez no. 

Apenas las podía mover. Me cambian los guantes porque yo apenas podía. Viendo el panorama decidimos bajar. Esta vez nos quedaba bastante más para coronar.

Todos se preocupan porque no he vuelto a conseguir coronar, les digo que no se preocupen, que hoy no era el día. Pero que no voy a dejar de intentarlo. Una pena, pero el frío y un gran cansancio me abordó en plena subida y no podía seguir.

Cuando llego a casa tengo casi 39° de fiebre. Evidentemente ese no era el día.

Ascensión en verano: Julio 2016

Cansado de no tener todavía esta cima, decido quedar con un par de amigas montañeras y nos ponemos en marcha. Esta vez el material y la ropa no tienen ya nada que ver. Transpirabilidad y protección solar es lo primordial.

Ahora si conozco la forma del Circo del Cucharón, y la pala por la que tanto he sufrido en los dos intentos anteriores.

vista-de-circo Circo del Cucharón

El tiempo de subida desde la Virgen del Moncayo hasta la cima es de 1h y 15min a buen ritmo y apenas sin parar.

La pendiente es continuada y sin descanso. El recorrido es por la izquierda. Por la loma que lleva al Cerro de San Juan (2.283m). De esta manera queda siempre a nuestra derecha la vertiginosa y complicada pala.

El tiempo no tiene nada que ver. Hace calor. Encima el día nos regala un cielo sin nubes y apenas hace viento. Hoy si disfrutare de una cima. Pero antes hay que crestear del Cerro de San Juan hasta la cúspide del Moncayo.

vista-de-las-crestas Cresta que va desde el Cerro de San Juan hasta el Moncayo

Cuando haces cima y observas por dónde has subido y lo que te ha costado te llega a saber a poco. Pero las vistas son increíbles. Las ganas de volver a intentarlo en invierno del 2016-2017 han aumentado.

vista-de-la-subida Loma por la que va el sendero de subida al Cerro de San Juan.

Finalmente como podéis ver una misma montaña puede tener dos caras muy distintas en distinta época del año. Recordar siempre en llevar el material y la ropa adecuada para la época del año. 

No dudéis en decir “hasta aquí” cuando no os encontréis bien, es por vuestra seguridad. Y por último no dejéis de luchar por alcanzar vuestras metas por muy complicado que se ponga, solo preparaos cada vez mejor que la última.

Un saludo aventureros.


Contenido elaborado junto a apasionados del senderismo de Decathlon. 

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