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3718 metros: Cima del Pico del Teide

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Mi ascenso al pico Teide contado en primera persona

Alvaro y yo.

Subida al Pico del Teide (cima total), octubre 2020.

Jueves por la tarde el amigo Alvaro me envía un WhatsApp donde me dice... ¿Qué haces el finde?, le respondo: de momento nada, por mi cabeza pasaba en ''será para ir a la montaña'' como en anteriores ocasiones, pero sin ton ni son me dice que si me vengo a subir el Teide, enseguida me pegue el móvil a la cara como si tuviese yo faltaba de vista. Le dije que ahora mismo no podía ya que me cogía de imprevisto todo. No le importó mucho lo que yo le contestase y me dijo que mi cumpleaños se acercaba y que eso era un regalo de cumpleaños, tal cual, pegue tanto el móvil a la cara que casi podía verlo a través de él. 
Es uno de los mejores regalos y sin duda es la mejor experiencia que han podido regalarme, siempre tuve esa curiosidad de subirlo, pero no podría explicar lo que pude sentir una vez toque el techo de Europa...

Empezaré por decirles que todo esto empezó un sábado, una vez llegados por mar a Tenerife después de, porque no decirlo, el peor viaje en barco que he hecho en mi vida también, vaya que sí, no volcó el barco porque lo fabricaron bien... Llegamos sobre las 23:00 a Montaña Blanca nuestro punto de partida, la hora prevista de ascenso eran las 3:00 a.m con lo cual hicimos algunas fotos a las estrellas e intentamos dormir algo dentro del coche, cosa que apenas yo pude hacer, seguramente por el nerviosismo.



Energia depertadora
Preparativos

Como era de esperar, nos despertamos antes de que el despertador sonase, tocaba ponerse las botas, cambio de chaqueta, guantes, revisar mochilas y cámara. A esto el amigo Álvaro que es la persona más previsora y ordenada que me he encontrado abría el maletero del coche que fue convertido en una especie de despensa del ''por si acaso'', allí había una garrafa de 5 litros de agua, pan de sándwich, café, barritas, geles, pavo, queso, cafetera, botiquín de primeros auxilios... todo aquello que hiciera falta. 

La idea de subir tan temprano no era otra que ver el amanecer, ya que si alguna vez tienen la idea de subir que sea para Amanecer o Atardecer, actualmente no está ''permitido'' subir a la cima sin un guía oficial, mucho menos hacer vivac, aunque en la cima pudimos ver alguno que si lo hizo, por nuestra parte subimos y bajamos antes de que el primer teleférico llegase, y sí, vimos el amanecer.

A calentar puso el café, por otro lado los sándwiches de pavo y queso, barritas a la mochila y botellas cargadas de agua se venía la cima y el camino no era corto, para Alvaro era su 5ta vez, para mí la 1ra. Lo bueno de ir con quien ya haya subido en más de una ocasión es que sabe guiar y dosificar a aquella persona que va por primera vez, así fue.
Coche cerrado rumbo a la cima, la luz de la luna era tan fuerte y blanca que solo recuerdo encender el frontal en una ocasión para pasar entre dos piedras como puente y eso ya fue cerca de la cima, podrán imaginar que 3,5 horas de ascenso dan para contar muchas historias mientras caminábamos, a cada cierta altitud Alvaro paraba para que yo me adaptase a la misma, recuperar el latido y dosificar. 

Otra parada que hicimos para tomar un gel y barrita fue en el refugio, cerrado casi en su totalidad en tiempos de pandemia, excepto una parte que por ley no pueden para quienes lo necesiten puedan hacer vivac en esa zona habilitada fuera. Tomamos unos minutos de descanso sentados y otra vez de nuevo a terminar el ascenso, quedaba lo más duro, al rededor de 1km / 1,5 km de rampas, una detrás de otra y cuando parece que se acaba y ves una parte del Pico resulta que es un pequeño descansillo de 5 metros que visualmente hace parecer que el Pico está más próximo de lo que piensas, pero no, queda todavía lo más duro, rampas de tener que echar el cuerpo hacia delante, agachar la cabeza y subir...

Hicimos cima a las 6:40 a.m. justo empezaba la función, yo me senté agaché un poco la cabeza para recuperarme y aclimatarme a la zona, la sensación térmica era muy inferior a la temperatura que marcaba el GPS, muy por debajo, solo atiné a sacar la cámara, pero mientras amanecía solo saqué una foto, es de esos momentos que las fotos no tienen cabida, el abrazo de Alvaro cuando hicimos cima felicitándome por hacerla, prácticamente toda Tenerife debajo de mí, ni una sola nube a mi altura, no podía pedir más, pero no había mucho tiempo ya que había que estar a los pies de la estación del teleférico antes de que el primero de ellos subiese.


Descenso por Pico Viejo, ya que estábamos hacíamos la montaña en su totalidad ascenso por el este y descenso por el oeste como quien dice, seguramente durante el camino pensábamos que nos habíamos equivocado, era dura la bajada, técnica de las que tienes que girar la planta de los pies y bajar de lado, el calor hizo el resto, pero haber sido previsores con tanta agua y geles hizo que aquello no acabase con nosotros, en total fueron 21,30 km yo perdí dos uñas en la bajada debido a que mi calzado pasadas tantas horas hacia tope con mis dedos de tanto caminar, yo apenas noté nada, excepto cuando llegamos al coche y cambié de calzado, pero... ¿Qué es una experiencia así sin este tipo de cosas?
¡Hicimos cima en el Teide, a 3,718 m!

El camino de vuelta fue una osadía, pero lo volvía a hacer de nuevo sin duda.

Gracias por leer este pedazo de tostón y por vuestro tiempo, les dejo un resumen fotos de lo que fue.

3,718m
Alvaro
Interior del cráter.
Cima del Pico
Yo
Cima
Alvaro
Alvaro
Alvaro
Comentarios

¡Impresionante! La piel de gallina al sentir esas imágenes. Estoy deseando ser capaz de intentar, al menos, la experiencia jajaja

La experiencia fue brutal... la próxima la llevaremos a un nivel superior. Tranquilo, confía en mi, esto también será algo sorpresa.


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