La tierra de hielo y fuego

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Todo viaje comienza por un motivo. Yo recuerdo como comenzó a fraguarse el mío. Siempre fui una niña con mucha imaginación y cuando oí hablar sobre una Isla poblada de trolls, duendes y elfos supe que algún día tendría que conocerla. Pues después de muchos años la niña por fin ha conseguido su sueño.

¡Qué suerte poder mantener todavía un poco de esa niña para poder mirar con esos ojos una tierra tan surrealista como esta!

Mucho se puede decir de una isla tan pequeña. Islandia es el país más volcánico del planeta. Una joya geológica que concentra las maravillas más variopintas. Un lugar extremo, volátil, que se estremece con frecuencia, donde abundan los glaciares y las cumbres amenazantes de los volcanes. Geyseres, manantiales de agua caliente, fumarolas, glaciares, cascadas, ballenas, frailecillos, fiordos… Innumerables todos sus atributos.

Es desconcertante poder visitar en un día un campo sembrado de fumarolas y suelos ardientes, un cráter activo, la cascada con más caudal de Europa y un glaciar.

deshielo-que-abastece-la-cascada-dettifoss A la izquierda, deshielo que abastece la cascada Dettifoss. A la derecha, Campos de Hverir.

Glaciar de Vatnajökull. Glaciar de Vatnajökull.

Siempre creí que los vuelos a Islandia serían carísimos pero desde España salen vuelos regulares a precios bastante económicos. Aunque viajar hasta allí sea barato, la vida en este país es bastante cara.

Por el verano la población se duplica y hay cientos de turistas por la carretera. Hay multitud de agencias para alquilar cualquier tipo de vehículo (coches, bicicletas, todoterrenos, caravanas, furgonetas camperizadas…)

Nosotros optamos por un coche pequeño, mochila y una tienda de campaña. Las carreteras no son como las de aquí y es muy frecuente encontrarse con pistas de grava y aunque el impulso sea meterse por cualquier camino, las aseguradoras ya se encargan de recordarte reprimir ese impulso.

En Islandia la acampada libre está permitida mientras que el prado no esté vallado. Años atrás los islandeses eran mucho más permisivos pero poco a poco empiezan a estar  cansados de los abusos de los turistas. Hay pocas poblaciones pero hasta en el pueblo más perdido siempre hay un trozo de prado habilitado para acampar con una caseta, baños y agua potable.

Nosotros al viajar en julio no llegamos a disfrutar de la noche, ya que solo duraba un par de horas. Para aprovechar los días está genial pero hay que tenerlo en cuenta a la hora de dormir en tienda de campaña. Nosotros fuimos la envidia de los campistas con nuestra tienda con tecnología Fresh and Black. Gracias a ella hemos podido dormir sin ninguna molestia por la claridad y sin incómodos antifaces.

acampando Camping habilitado en mitad de la nada.

Hay mucho que ver y hacer en la Isla. La Hringvegur como nadie la conoce, es la carretera de circunvalación de la isla, tiene unos 1339 km y conecta los principales núcleos urbanos. 

Podría hablaros de muchos lugares que visitar pero la verdad que lo mejor de Islandia es fijarse unos objetivos concretos y luego ir parando cada vez que se sospeche que hay algo que ver. 

Lo más conocido es el suroeste de la isla. Círculo Dorado, la población de Geysir (donde se encuentra el chorro de agua caliente original que le dio nombre a todos los géiseres del mundo), el Parque Nacional de Pingvellir (en este lugar es visible la separación entre las placas tectónicas), la Laguna Azul, Cascada de Skógafoss…

Pero si tenéis tiempo no dejéis de visitar las demás zonas de la isla, todas tienen su encanto, los salvajes fiordos del noroeste, el norte con sus famosos avistamientos de ballenas, focas y frailecillos, el noreste con kilómetros de carreteras desiertas y el lluvioso sur con sus conocidas playas de arena negra y el Parque Nacional de Skaftafell (lugar ideal para realizar rutas a picos accesibles con maravillosas vistas de los glaciares).

Si os gusta caminar no dejéis de hacer el trekking de Landmannalaugar- Pórsmörk. No se puede llegar con un turismo normal al punto de inicio y el transporte es increíblemente caro, pero merece la pena hay momentos en los que no parece que estés caminando por este mundo. Para realizarlo se necesitan entre 2 y 4 días, depende de la prisa, de la meteorología y de la preparación física. 

Este trekking está señalizado, hay multitud de senderistas y refugios estratégicamente colocados para poder pernoctar. Tener en cuenta la cercanía con el círculo polar ártico y que las temperaturas rara vez ascienden de los 15º. Nosotros a principios de julio tuvimos noches de 3º aunque lo normal es 8º/9º

Saliendo de Landmannalaugar. Saliendo de Landmannalaugar.

Gracias a las condiciones excepcionales de este país es fácil encontrar piscinas preparadas para pegarse un baño relajante pero yo os aconsejo buscar un poco para no tener que pagar por algo que abunda y que generalmente está hasta arriba de gente.  

Al norte de Hveragerdi hay un aparcamiento, desde él sale una pista que recorre unos 3 km hasta Reykjadalur, un fantástico valle geotermal con un río caliente.

Reykjadalur (aunque no lo parezca hacía unos 8º). 

Reykjadalur (aunque no lo parezca hacía unos 8º).

¡Si tenéis ganas de ver una tierra mágica. No dudéis y preparar la mochila!

Lara Carbajal 

Apasionada de la montaña 

Decathlon Lugones

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